EDUCACIÓN, POLÍTICA, CIENCIA Y OTRAS CONTINGENCIAS
- gonzalojesuscasano
- hace 7 días
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Actualizado: hace 12 horas
EDUCACIÓN, POLÍTICA, CIENCIA Y OTRAS CONTINGENCIAS
Diálogo Galileogaditano. Jornada I
Escena: Astillero de Cádiz; personajes, Sagredi, periodista independiente; Salviato, autor; Simplicios, miembro de un partido marxista.
-Simplicios: Come state?
-Salviato: Eccelente.
-Sagredi: Tutto a posto.
-Simplicios: ¿Qué programa tenemos para esta Giornata?
-Sagredi: Seguro que algo intelectualmente sabroso.
-Salviato: Antonio Muñoz Molina…
-Sagredi: Gran prosista.
-Salviato: … Escribió hace unos años en un artículo que la scuola spagnola se encontraba bajo la tiranía de psicopedgagogos y comisarios políticos.
-Sagredi: Madonna mia! Afirmación muy destemplada de D. Antonio, que no le pega nada.
-Simplicios: Por mi parte no tengo nada que objetar. ¡Bueno sí! La tiranía reside verdaderamente en una istruzione de valores burgueses, donde se fomenta el egoísmo connatural al capitalismo, y se ignora la lucha del proletariado.
-Salviato: Certamente es un juicio brutal contra el sistema educativo en Celtiberia.
-Sagredi: Y sospecho que Muñoz Molina tiene como blanco el modelo educativo del PSOE, donde se puede obtener el título con una asignatura suspensa.
-Salviato: Y por las informaciones que me llegan, bajo cuerda incluso con más, por presiones de inspectores y padres de alumnos.
-Simplicios: En fin, nada de esto me sorprende en una sociedad explotadora, que sólo busca el beneficio material, empezando ya por la educación.
-Salviato: El principio que casi seguro late detrás de p. ej. la Ley Celaá es apoyar a aquellos alumnos que por carencias socio-económicas no han podido centrarse tanto en los estudios como aquellos de familias adineradas.
-Simplicios: Bene! En ese postulado sí detecto unas gotas de justicia social, y de atención a las diferencias de clase, que determinan el rendimiento de los chavales. La única, auténtica, verdadera, provechosa, eficiente educación es la proporcionada por el marxismo-leninismo´
-Sagredi: Pues lo que es a mí esto de la Ley Celaá et alii me da un aire al Igualitarismo Absoluto No-Alemán.
-Salviato: A mí lo mismo.
-Simplicios: El clasismo, elitismo deben ser erradicados absolutamente de la Escuela, e igualmente de la sociedad, ¡y de la vida!
-Sagredi: Parece claro que este modelo “igualitarista” quiere compensar las desventajas económicas & culturales de los alumnos de clases menos pudientes.
-Simplicios: Ello es lo correcto.
-Salviato: En fin, una cosmovisión que el mérito, la excelencia.
-Simplicios: Ningún hombre es más que otro.
-Sagredi: Pues sí, Igualitarismo No-alemán.
-Simplicios: Más bien verdad indiscutible, comunista.
-Salviato: El cargo se sustenta sobre la pedagogía (y psicología) como la ciencia determinante en el programa educativo. Ella es quien decide en última instancia qué estudiantes han superado las asignaturas, según criterios propios.
-Sagredi: Un rango altísimo, y una responsabilidad enorme sin duda.
-Salviato. Davvero. En conversaciones aquí, allá y acullá, con diferentes individuos, he desentrañado la existencia de cierta perspectiva sobre la (psico)pedagogía.
-Sagredi: Avanti!
-Salviato: Para este sistema “igualitarista” de la formación la pedagogía: *Es la reina de las ciencias, la que se sitúa en la cima del saber, y a la cual todas las demás deben pleitesía.
-Sagredi: Así pues ocupa el antiguo puesto de la Teología.
-Salviato: Esatto.
-Salviato: *Tan elevado status se debe no al alto grado de corroboración empírica de la pedagogía…
-Sagredi: Sus enunciados (¨teoremas¨) no han sido confirmados de ningún modo por las observaciones.
-Salviato: Ni lo serán, puesto que no son falsables…
-Simplicios: ¿Entonces?
-Salviato: La entronización de la pedagogía (como antes de la teología) como saber supremo no proviene de su poder explicativo & predictivo, sino del Poder…
-Sagredi: Político…
-Salviato: È chiaro! De manera que en última instancia la verdad ¨científica” depende de lo que decidan los gobiernos, no del ajuste de las leyes de la disciplina con la Naturaleza.
-Sagredi: Pero los paisanos reclamarán, arguyendo que tal disciplina no está en absoluto “verificada”.
-Salviato: Aquí interviene de nuevo el Poder. Si alguien rechazaba cierto dogma teológico, intervenía la Inquisición, o tribunal similar: te aguardaba el desprestigio, la ruina económica, la tortura o la hoguera.
-Simplicios: Contundente, efectivo sistema para fijar qué lo cierto, qué es el saber.
-Sagredi: Pero hoy no quemamos a los herejes.
-Salviato: Pero si hay presiones para domeñar a quienes se oponen a la supremacía de la (psico)pedagogía.
-Sagredi: Metaphysica ancilla theologiae.
-Salviato: Ahora es pedagogiae.
-Simplicios. ¿Y ancilla?
-Salviato: Todo el conjunto de asignaturas de la enseñanza: Educatio ancilla pedagogiae. Evidentemente el objetivo del Poder es aprobar al máximo número de churumbeles, contentar así a lo papás, y que estos sigan votando a ese Poder. Lo hemos comentado muchas veces.
-Sagredi: ¡Menuda visión de la educación spagnola! ¿Y aseveras que no es la tuya propia?
-Salviato: Lo confirmo. Como es habitual en mí, me hallo en medio de hipótesis, aunque favorezco con mucho una de ellas.
-Simplicios: ¿No será por ventura la visión de nuestro caro collega Il Pisano?
-Salviato: No. Al menos que yo sepa específicamente.
-Sagredi: Pero posiblemente es muy cercana al modo de pensar de nuestro querido Galileo Galilei.
-Simplicios: Quien debería andarse con ojo por sus escritos acerca del copernicanismo. Porque en su caso el Juicio (decisivo, final) lo emite no la pedagogía, sino la teología.
-Salviato: Y el apoyo empírico, las observaciones astronómicas no lo decidirán…
-Sagredi: Sino el dictamen de los teólogos.
-Salviato: ¿Cómo se decide que es verdadero?
-Sagredi: Para nuestro caro amico Galileo la correspondencia entre las proposiciones y los datos observacionales.
-Salviato: Pero no siempre ha sido (es) así. En la Historia universal lo cierto ha sido establecido mil veces por la Fuerza: del gobierno, y de su ejército. Estos dos te “dicen” que es lo real. Y si no lo aceptas, ¡al potro!
-Sagredi: ¡Qué visión histórica tan deprimente, hobbesiana!
-Simplicios. Pero no equivocada. Los gobiernos, de las clases opresoras, han decidido que es Verdad…
-Sagredi: De manera que ésta es convencional, nómos.
-Salviato: Los sofistas no están solos en esto.
-Sagredi: Pues a mí me esta conclusión me resulta deprimente.
-Salviato: Nuestro Galileo, al reivindicar que la Verdad es demostrable, formal y empíricamente, está intentando cambiarlo.
-Sagredi. Confiemos en que tenga éxito, frente al saber supremo al que se opone: theologia.
-Simplicios: La suya, si lo logra, será una victoria transitoria, hacia la Verdad del Socialismo. Con éste terminará la Historia Universal.
-Sagredi: Francis Fukuyama estaría de acuerdo.
-Simplicios: [tuerce la faz, en indudable gesto de fastidio, pero no emite sonido alguno].
Jornada II
-Simplicios: Cari amici!
-Sagredi: Ciao!
-Salviato: Benvenuti!
-Sagredi: Tengo ganas de continuar con el asunto de la educación, y sus consecuencias políticas, que no son pocas.
-Simplicios: Y sociales, y económicas.
-Sagredi: Vero.
-Salviato: Montesquieu ante todo en la enseñanza.
--Simplicios: Come ha detto?
-Salviato: La Educación es el quinto Poder.
-Sagredi: Prego?
-Salviato: Pues sí, ésa es mi tesis para la Giorntata di oggi. Si la prensa es el cuarto poder, la scuola sería el quinto.
-Sagredi: Y en mi modesto parecer, le educación es un elemento con más fuerza que los medios de comunicación.
-Simplicios: Discutible, porque el capitalismo se mantiene y expande a partir de estos últimos, que le son imprescindibles.
-SagredI: Por otro lado la formazione marca el pensamiento de los ciudadanos desde una temprana edad, de modo que incluso influirá en qué tipo de periódicos compran.
-Salviato: En cualquier caso los colegios e institutos tienen un impacto monumental en la vida político-social-económica.
-Simplicios: Di certo.
-Salviato: Precisamente por ello reclamo con firmeza la separación de poderes respecto a la scuola.
-Sagredi: Sé por dónde va a discurrir tu discurso.
-Salviato: Como bien sabemos por la Historia, hay en ésta épocas en las que ante gobiernos con veleidades autoritarias los periódicos (y similares) son el único medio de libre expresión, de reclamar tolerancia para todas las ideologías.
-Simplicios: Concordo.
-Salviato: Lo mismo por consiguiente para los centros de enseñanza. Si el partido gobernante impone en ellos su ideario político, ¡estamos aviados!
-Simplicios: Ello ocurrió con Franco, que implantó el nacional-catolicismo.
-Sagredi: Certo. Y en fechas recientes se ha acusado al PSOE de imponer su doctrina de igualitarismo extremo.
-Simplicios: Y al PP & Vox se le acusará pronto de querer introyectar en Celtiberia el etnos del trabajo, la meritocracia, apología de la excelencia…
-Salviato: Propongo que nos centremos ahora en lo de la homogeneidad quasi-radical, tema que nos es familiar, por haberlo tratado en detalle.
-Simplicios: Vale.
-Salviato: Si un gobierno muy zurdo/progre insiste mucho en igualar “por abajo” a los estudiantes, tendremos una juventud poco preparada intelectualmente, y sobre todo científicamente.
-Sagredi: Lo cual automáticamente menos desarrollo económico, atraso respecto a naciones con más potencial I+D+i.
-Simplicios: No hemos tratado muchas veces.
-Salviato: Esa presión hacia los educadores, lo sabemos, para que no utilicen como criterio de evaluación sólo los estrictos conocimientos del alumno…, se realiza a través de los (pseudo)pedagogos.
-Sagredi: Mucho hemos hablado sobre ello. ¿Qué solución propones?
-Salviato: Políticos (y asociados/clientes), ¡manos fuera de la Formación! Quien sabe matemáticas de verdad, ¡y cómo impartirlas!, es el profe de esta asignatura; y no un pedagogo cuya otra especialidad puede ser de humanidades, y cuya “auctoritas” procede del partido gobernante.
-Sagredi: ¡Siempre el Poder!, ¡Mamma mia! ¿Qué es ciencia?, lo que determina el que manda. ¿Qué es el cálculo infinitesimal, y cómo enseñarlo?, lo que decida el grupo político imperante.
-Salviato: La réplica, dada por muchos enseñantes, es simple. El qué sabe de verdad de literatura, historia, física, música, dibujo…, es el profesor o maestro. ¡Déjenles hacer su trabajo, y aprobar o suspender según sus criterios!
-Simplicios: La hipótesis oculta de ello es que la educación puede ser neutra, absolutamente imparcial, aséptica.
-Salviato: ¿Qué ideología alienante puede existir detrás de la aritmética, la geometría, la química orgánica, la tabla periódica, las leyes de Newton, el electromagnetismo?
-Sagredi: Caro collega, eres muy consciente de que velozmente se te replicará que respecto a p. ej. la Historia ¡claro que hay perspectivas muy distintas en su impartición!; sin ir más lejos ahí tenemos II República & Guerra Civil, ¡uf!
-Salviato: Argumento repetido, y plausible.
-Sagredi: Lo mismo para qué es Arte, y la moral correcta, y la buena poesía, y una novela excelente etecé, etecé.
-Salviato: Te sigo.
-Simplicios: Y para echar más mordiente al debate, y más picante al guiso… También la física y la química responden a intereses industriales ¡y militares! de la sociedad burguesa. Ésta quiere expandirse, y perpetuarse, a través a menudo del avance tecnológico.
-Salviato: Aludes sin duda a la tesis de Boris Hessen.
-Simplicios: Corretto.
-Sagredi: Otro autor y punto de vista que nos es familiar; de hecho, a mucha gente: sólo tienes que pinchar su nombre y te dan consabido resumen de sus ideas en Internet.
-Salviato: No es preciso volver sobre él por tanto.
-Simplicios: Si ni siquiera la físico-matemática es objetiva, neutra, imparcial…
-Sagredi: ¡Según los comunistas!
-Simplicios: ¿Cómo van a serlo las humanidades?
-Sagredi: ¡Eterno tema de polémica!
-Simplicios: Por poner una situación específica, la enseñanza de la filosofía será completamente diferente teniendo en consideración el ideario del profesor.
-Salviato: Un ejemplo muy claro, y contundente. Una solución sería poner a un cristiano a explicar filosofía tomista, a un comunista el materialismo histórico, a un neopositivsta la filosofía de la ciencia, a un freudiano el psicoanálisis, a un hegeliano el idealismo alemán, a un estructuralista a Lacan, Barthes, Derrida, Foucault…
-Simplicios: Gesù Cristo! Ello sería impráctico, casi imposible de realizar de modo efectivo; casi utópico.
-Salviato: Lo admito. Pero sólo quería apuntar a un modo de enseñanza ecuánime. Por otro lado, con los medios habituales, sí soy optimista respecto a la posibilidad de la objetividad al enseñar filosofía: ahí están los textos, y se siguen.
-Simplicios: Pero cada enseñante leerá/entenderá algo diferente en esos libros, según su ideología-falsa conciencia…
-Sagredi: Según las gafas (epistemológicas) que se coloque.
-Simplicios: Y según ese sesgo, así lo transmitirá a los chavales.
-Salviato: Un punto de vista muy marxista, y muy de izquierda posmoderna.
-Simplicios: No es un punto de vista, ¡es la verdad!
-Salviato: Ergo, los gobiernos filo-marxistas deciden “intervenir” en la educación, para romper el sesgo “burgués” de los profesores. Pero con esa medida sustituyen éste por otro comunista: tampoco habría objetividad en las clases.
-Simplicios: Es que no se trata de sesgo materialista histórico, ¡sino de lo que es cierto!
-Sagredi: Los capitalistas aseverarán que sencillamente se ha sustituido una cosmovisión-falsa conciencia, por otra.
-Simplicios: Los de la clase dominante se equivocan, o mejor dicho, mienten como perros sarnosos, para conservar sus privilegios.
-Sagredi: Y así no acabamos nunca, en acusaciones recíprocas de falsedad. Callejón sin salida.
-Salviato: ¡Pues yo me propongo salir!
-Simplicios: ¡Cómo?
-Salviato: Aceptando una de esas ideologías, para la educación…, y para la economía, la política, la ética ¡y la vida!
-Sagredi: Que el pensamiento ilustrado, más ciencia experimental moderna, más ética formal, más democracia parlamentaria, más Montesquieu, más tolerancia, más librepensamiento, más economía social de mercado…
-Salviato: Esatto. Me conocéis muy bien.
-Sagredi: Es una apuesta fuerte, por un modelo concreto de enseñanza.
-Salviato: Y de ciencia, y de moral, y de economía política.
-Simplicios: Pero es un sistema inclinado completamente al conservadurismo, lo no-progresista.
-Salviato: Yo lo caracterizaría como escorado hacia la sociedad abierta: me vale del todo.
-Sagredi: Te conocemos, y sabemos por dónde vas.
-Simplicios: Así es. Pero te equivocas de medio a medio: es una teoría omniexplicativa absolutamente burguesa.
-Sagredi: Una apuesta decidida, y arriesgada, por un modelo de scuola, y de sociedad. Yo lo describiría como: zapatero a tus zapatos. El aritmético que explique la teoría de números, el geómetra a Euclides, el químico el ciclo del carbono, el zoólogo los elefantes, el escritor a Cervantes etc.
-Salviato: Giusto! Y que el político que quiere ganar los votos de los padres no se inmiscuya, a través de intermediarios-pedagogos (psicólogos, sociólogos), en la transmisión & evaluación de esas materias.
-Simplicios: Me sigue sonando utópico, o peor, equivocado. Otro ejemplo típico y tópico, al que recurrimos a menudo. Para una feminista extrema la mejor película es Jeanne Dielman; para un crítico conservador (planos pictóricos) es Ciudadano Kane. ¿Cómo resolvemos la polémica?, ¿Cómo enseñamos arte en las aulas?
-Sagredi: ¿Cada cual elige y ya está?
-Salviato: Hay criterios que cada profesor puede presentar para defender su juicio: para Jeanne Dielman el Séptimo como liberación de la opresión masculina; Ciudadano Kane como hecho pictórico/visual, y de movimiento & montaje. No se trata sólo de lo que me sale de las narices… Y estas radicales posturas diferentes casi no aparecen al instruir sobre electricidad, termodinámica, ondas & partículas, genética, fotosíntesis, mecánica newtoniana…
-Sagredi: Zapatero a tus zapatos, y que el político (y el pedagogo) le dejen trabajar en paz, que sabe de su oficio.
-Simplicios: Insisto en que estáis profundamente equivocados. La Scuola será auténtica educación cuando eche por la borda los valores capitalistas, y siga los dictados del marxismo: sólo entonces nuestros jóvenes aprenderán de verdad.
-Sagredi: La auténtica teoría omnicomprensiva.
.Simplicios: Vero. Aprenderán la ciencia única y cierta: el materialismo histórico, junto con el dialéctico.
Jornada III
-Simplicios: Giorno!
-Salviato: Buona mattina!
-Sagredi: Come va?
-Salviato: Pues desearía principiar esta Giornata con el espinoso tema del cortoplacismo.
-Sagredi: ¡Lo sabía, lo sabía! ¡Tenía que aparecer! Déjame adelantarme, caro amico… El núcleo surge cuando el papá y la mamá desean fervientemente que el nene obtenga el título de Bachiller. Para ello se apoyan en un partido & allegados que lo permiten, incluso con escasos conocimientos en varias asignaturas.
-Salviato: Así que el mozo o moza obtiene el diploma, pero no está suficientemente preparado… Le costará mucho encontrar curro, y cuando lo haga será de poco sueldo y calidad. Además, como sabe poco, puede ser a la quiebra a la empresa.
-Sagredi: Caro collega, te estás poniendo exagerado, novelero y desmesurado, ¡no te pega!
-Salviato: ¡Je, je, je!, ¡me has calado! Me he sentido con ganas de excederme… Pero captas el mensaje.
-Sagredi: Senza dubbio.
-Salviato: Por la exigencia apremiante, a corto plazo, de que el estudiante obtenga el título, éste no aprende lo suficiente. El negocio en el que trabaja se resiente de su incompetencia, y todos aquello vinculados. En suma, se crea una cadena de ineficacia e incompetencia, que afecta a todo el tejido económico.
-Sagredi: ¡De nuevo te desbocas! ¡Hum!, aunque quizás no tanto. Un diplomado con poco conocimiento, y otro, y otro…, ¡glub!
-Salviato: La ciencia, el saber, el conocimiento… son para el futuro, a largo plazo. Una actividad de intensa dedicación (nada de derecho a la pereza), que a veces no da sus frutos en los que la practican, sino en las generaciones futuras.
-Simplicios: El fruto es la explotación del hombre por el hombre.
-Salviato: Nuestro caro Galileo Galilei afirmará que el objetivo es el puro conocimiento, límpido y sin intereses espurios. Aristóteles: “Todo hombre por naturaleza apetece saber”.
-Simplicios: Una visión internalista de la ciencia, que Boris Hessen rechaza de plano.
-Sagredi: En nuestro amico Il Pisano es el puro afán de aprender, de entender el cosmos en el que estamos inmersos.
-Simplicios: Una óptica ingenua sobre la físico-matemática et alii, que no considera la lucha de clases y los intereses de industriales, financieros, latifundistas etc.
-Salviato: Respecto al quinto poder, mi propuesta es que los partidos políticos hagan un pacto: no utilizar la enseñanza para conseguir votos. Concretamente ignorar las necesidades cortoplacistas de los padres respecto a que sus hijos completen sus estudios. Con los exámenes y las notas no se juega, esto es si existe p. ej. una fuerte presión para que haya aprobados de despacho, ¡se ignora! La nación necesita jóvenes preparados, no “titulados” (vacuamente); de ese modo, a largo, habrá mejoría económica, e incluso “humanista”.
-Sagredi: A años (generaciones) vista. Al final todos ganamos, aunque se precisen sacrificios: los poco estudiosos (o capaces) se quedarán sin diploma.
-Salviato: ¡Lo sentimos!, pero es por el bien de todos. Por el Bien General; y la Voluntad General debiera ajustarse a ello.
-Sagredi: ¡Con el Contrato hemos topado amico Simplicios!
-Simplicios: Davvero.
-Sagredi: Vergina Santa! ¡Cuántos ríos (epistémicos) de tinta han corrido, que van a dar a la mar que de color entonces!
-Salviato: Certo! El objetivo del Pacto social según muchas voces es anmular el innato egoísmo del bípedo implume, ¡si ello es posible!
-Sagredi: ¡Que dudo que lo sea!
-Simplicios: Ello si será posible, y fáctico en la sociedad sin clases.
-Salviato: Quiero recordar que para Maistre sólo la religión y la monarquía pueden controlar tal egocentrismo, consustancial a nuestra especie. Porque la democracia ilustrada burguesa resulta excesivamente racional, y nuestra especia no lo es.
-Sagredi: ¡Vaya con el pesimismo!, y con él arremeter cual miura embravecido contra la Modernidad y sus gobiernos parlamentarios!
-Salviato: Todavía hay personal que piensa así, aunque sea minoría.
-Simplicios: Ese supuesto individualismo interesado & extremo sería en cualquier caso consecuencia de la explotación. Eliminado el perro se acabó la rabia.
-Sagredi: En fin, como en Giornate precedenti nos encontramos otra vez con Stirner y similares.
-Salviato: Y mucho me temo que el Egoísmo radical se puede conectar con el igualitarismo radical: todos somos iguales, por tanto todos debemos obtener los mismos diplomas escolares y títulos académicos.
-Sagredi: Sueldos parejos, influencia política similar, prestigio social equivalente…
-Salviato: ¡Todo igual!
-Sagredi: Tengo la sospecha que hemos completado un círculo, gnoseológico y socio-político.
-Salviato: Y moral.
-Sagredi: Pues sí, una cosmovisión, que lo explica Todo. Lo que me incomoda es la asociación que emerge entre la poca racionalidad de los humanos según Maistre, y el igualitarismo. Se podría deducir que las personas no son capaces de ver las Diferencias debido a falta de cacumen.
-Salviato: O peor, por envidia.
-Sagredi: Esto se pone crudo, y de esta manera es imposible comerse la chuleta, mental.
--Salviato: Sí, esto se pone lupino de nuevo. La raíz del problema podría ser no de capacidad intelectual, sino moral.
-Simplicios: ¡Demasiado negativismo! El comportamiento moral perfecto arribará con el comunismo, eliminando pretéritos extravíos.
-Salviato: Por otro lado ya habéis escuchado molte volte mi argumentación en esta delicada materia: disimilitud no implica preeminencia. Uno destaca por su capacidad numérica, otro por la pictórica, aquél canta de maravilla, el de más allá baila que es ubn primor; fulano es un brillante orador, zutano oyente; ciertos tipos son grandes organizadores, otros dotados de enorme improvisación; algunos son guapos, y otros bien peinados; algunas son muy atractivas y otras muy simpáticas etecé, etecé. Es la multiplicidad darwiniana, sobre la que opera la evolución; y en el caso de la sociedad ésta conlleva indudablemente progreso.
-Sagredi: Te lo hemos escuchado molte volte, pero mi experiencia es que no contenta a los paladines de ese igualitarismo incondicional, ¡ay!
-Simplicios: Caro collega, caes de nuevo en el Pesimismo, y homo homini lupus, cuando todo es más sencillo: la Revolución.
-Sagredi: Le estamos dando vueltas y vueltas a lo mismo, gira e rigira sin cesar.
-Salviato: No sólo nosotros tres, sino todos los filósofos, politólogos, sociólogos y moralistas que en el mundo han sido.
-Sagredi: Recapitulemos. Retorno…
-Simplicios: ¿Al futuro?
-Sagredi: ¡Sólo a la Scuola! Los apologetas de la universal homogeneidad de los sapientes introducen este presupuesto en la educación: si alguien falla en los exámenes es básicamente por desventaja económico-social; y se hace justicia (= paridad) concediéndole el aprobado.
-Simplicios: Pero, caro collega, en los colegios privados y religiosos (que tanto gustarían a Maistre) se atornilla en el coco de los rapaces el elitismo, la existencia de individuos superiores, la excelencia como programa.
-Sagredi: Vamos, que estamos otra vez (gira e gira) con la imposibilidad de una objetividad en la istruzione; incluso no hay Verdad, sólo interpretaciones, convenciones: el universo es simplemente hermenéutica.
-Simplicios: Por supuesto que hay una Verdad, ¡el bolchevismo!
-Salviato: Por mi parte, he manifestado hace poco que en esta guerra de doctrinas educativas, yo sí soy capaz de apuntarme a una: la meritocracia.
-Simplicios: Que no es más que otra ideología-falsa conciencia, con un evidente bies clasista.
-Salviato: Yo lo definiría como la tesis de que la educación y el saber tiene como componente esencial el empeñarse, la constancia.
-Simplicios: ¿Me estás diciendo que la cosmovisión de la Ilustración & asociados es universal, de validez absoluta?
-Sagredi: Tú caracterizas de tal modo el marxismo-leninismo.
-Simplicios: ¡Es que en ese caso sí es verdad!
-Salviato: El sistema conceptual de la Ilustración es no-dogmático, tolerancia, librepensamiento…, poco dado a absolutismos…
-Sagredi: O a quemar a los herejes en la hoguera, o enviar a los disidentes al Gulag.
-Salviato: Esla sociedad abierta.
-Sagredi. Resulta bastante popperiana en efecto.
-Salviato: Y tal cual es el tipo de enseñanza que propone.
-Sagredi: Caro Salviato, tengo una domanda “keynesiana” para ti.
-Salviato: ¡Dispara!
-Sagredi: Como valedor de la economía social de mercado…
-Salviato: Die Soziale Marktwitschaft. Mi scuso, pero es que suena magnífico en Deutsch.
-Simplicios: Por enésima, que no postrera vez, te ruego que no empleas términos en lenguas bárbaras en nuestras Giornate.
-Sagredi: Tú apoyas, amico Salviato, tajantemente el intervencionismo del Gobierno en las cuestiones económicas. Sin embargo lo rechazas firmemente en la formación de los jóvenes.
-Salviato: Ecosistemas bien dispares. En macroeconomía el Estado se ve obligado a participar para obstaculizar el excesivo egoísmo del Mercado, para redistribuir la riqueza. En la enseñanza…
-Sagredi: Entiendo que presidentes y ministros deberían terciar (determinar) con el objetivo de impedir que lo profesores y maestros introduzcan sus prejuicios & falsas hipótesis.
-Salviato: ¡Bien apuntado!, pero resulta que los políticos poseen igualmente idearios (falsa conciencia) previos.
-Sagredi: ¡Inacabable!
-Salviato: Se puede romper el círculo…; los enseñantes son lo que saben de verdad sobre aritmética, pintura, música, poesía, teatro, filosofía, literatura, historia, química, biología etc. Ergo, son ello quienes determinan cómo se explican, y como se evalúan, ¡no los políticos! Éstos además tienen fuertes intereses en ese campo: conseguir los votos de los progenitores…
-Sagredi: Más que la calidad del saber impartido…, das a entender.
-Salviato: Sí, aquí soy suspicaz. Porque ya hemos comentado que los partidos políticos son como lo genes egoístas de Dawkins, esto es tienden a perpetuarse, a expandirse ¡por todos los medios a su alcance!
-Sagredi: Incluso por encima de la formación de los jóvenes, futuro de la nación, y de ellos.
-Salviato: ¿Tú que apuestas?
-Sagredi: ¡Hum! Cortoplacismo de nuevo: mantenernos en el Poder hoy, y los que vengan mañana que arreen.
-Simplicios: ¡Estáis de nuevo con Stirner y similares!
Jornada IV
-Salviato: Amici.
-Simplicios: Colleghi.
-Sagredi: Giorno.
-Salviato: Mucho me temo que estos tiempos…
-Sagredi: ¿Recios?
-Salviato: ¿Chi lo sa?
-Simplicios: Yo sí que lo sé, a través del marxismo: son fechas ásperas, en cuanto predomina la sociedad capitalista: de consumo…, de tonterías y mercancías inútiles; de explotación de los proletarios.
-Salviato: … Si a un tipo celtíbero le preguntan por su opinión acerca de los curas, con frecuencia no aludirá a personas altruistas, abnegadas, espirituales, generosas con su tiempo y su (escaso) dinero, siempre con buenos consejos que impartir. Más probablemente hablará de pedófilos, malversadores, holgazanes, depredadores homosexuales con respecto a jóvenes seminaristas, aficionados a las adolescentes bien dotadas (no cerebralmente), y demás lindezas.
-Sagredi: Crudo comentario, amico.
-Simplicios: Pero no lo juzgo inexacto, si miramos la prensa, con lo continuos escándalos sexuales en colegios católicos, y tantos sacerdotes señalados en otras instancias.
-Sagredi: Infine, que como dijo el sabio…
-Simplicios: ¿Cuál?
-Sagredi: ¡Pues no sé, uno!... La jodienda no tiene enmienda.
-Salviato: Ahora el descarnado eres tú.
-Sagredi: Stavo scherzando. El tema es que las pulsiones sexuales están ahí para todos.
-Salviato: Los eclesiásticos católicos se han centrado durante siglos en la Scuola, por tanto el prestigio de aquéllos como educadores ha caído en picado, como un Zero contra un portaaviones americano en la S.G.M.
-Simplicios: Di sicuro.
-Salviato: A donde quiero llegar es a que asimismo presiento un enorme declive en la reputación de los enseñantes en instituciones públicas. En primer lugar, también vagos; luego despreocupados y pendientes sólo del concurso de traslados y de la paga; no muy estudiosos de sus materias, y dados a transigir con el poder político: siempre con el no quiero líos con el inspector o el delegado de Educación.
-Simplicios: Pues ni me imagino cuánto transigirán lo profesores de colegios privados, para que el jefe no los despida, ¡glub! Todo por la pasta, que hay que pagar facturas.
-Salviato: Pues sí, el maestro como un empleado/funcionario más, sólo pendiente del estipendio y el Mercado, carente de vocación, de de entrega.
-Sagredi: Un educador no puede ser sencillamente un asalariado, debe igualmente sentir una “llamada”; y por supuesto ser modelo de conducta.
-Simplicios: ¡Pues vaya ejemplo con los pederastas!
-Salviato: Estamos por tanto inmersos en una falta de crédito para los profesionales de la Enseñanza, y ésta es uno de los pilares de la sociedad.
-Sagredi: Incluyendo su empuje económico: te recuerdo otra vez a tu admirado Paul Romer.
-Salviato: ¡Bien traído una vez más! Un nación de maestros & profesores sin “auctoritas”, es como una sin jueces, legisladores, políticos sin ella: una receta para la anarquía.
-Sagredi: Y para el declive financiero: acercarnos cada vez más al nivel de una república bananera, o de una tercermundista, ¡Santa Vergine!
-Salviato: Quiero volver a lo de los deseos sicalípticos…
-Sagredi: ¿Los que no tienen enmienda?
-Salviato: Giusto! El caso es que muchos pensadores…
-Simplicios: ¿Burgueses?
-Salviato [continúa tranquilamente, conociendo el percal]: Mantienen que las iglesias están vacías, que el cristianismo ha fracasado, porque ha pretendido anular la naturaleza humana (¡y se ha estrellado!), respecto a la sexualidad.
-Simplicios: Esta religión (opio) ha creído que se podían sublimar los deseos del Id, y ha forzado a los humanos a conductas contra natura: sin enmienda.
-Salviato: Segunda parte, que nunca fueron buenas… Esos mismos autores atribuyen el mismo error (fatal) al comunismo: por pretender que se podía erradicar la propiedad privada.
-Simplicos: ¡Es que se puede!
-Salviato: Joseph Stiglitz: ningún sistema económico que ignora las recompensas, los incentivos para los asalariados, ha tenido éxito.
-Simplicios: Stiglitz puede decir misa, pero se equivoca de medio a medio, de punta a cabo, del todo. No es más que otro economista (supuesto) defensor del sistema de mercado.
-Sagredi: Pues datos, empíricos e históricos, acumula para sus afirmaciones.
-Simplicios: Sesgados e insuficientes.
-Salviato: Bien, el núcleo de la tesis consiste en que los humanos tienen una tendencia innata (casi un instinto) a tener posesiones: esto es mío, y sólo mío. Que currelan para obtenerlas, y que sí se las quitas, se vuelven indolentes, por falta de motivación.
-Sagredi: Propiedades para sostener a su mujer (o a su marido, en estos tiempos que fluyen) y sus hijos, a sus familiares, a los Suyos: Mío…, ¡es primordial!
-Simplicios: Es una tendencia introyectada en las cabezas obreras por el ideario de Mercado, que desaparecerá en el socialismo.
-Sagredi: La Historia Universal indica que ese sentimiento de propiedad no es exclusivos del sistema de mercado.
-Simplicios: Davvero: lo es de toda economía de dominación.
-Sagredi: ¿Cómo cuales además de la de Adam Smith?
-Simplicios: ¡Todas!, hasta el arribo del bolchevismo.
-Salviato: Insomma, de nuevo reconocemos que para El Treviriano la naturaleza humana es ampliamente modificable, ¡casi inexistente? Y para sus críticos es bien sólida, y difícil de torcer.
-Sagredi: ¡Que hay genes vamos!
-Salviato: Certo. Pues sí, vamos a retornar por aquí al enfrentamiento Lysenko vs. Vavilov.
-Sagredi: Que nos es bien conocido; ¡oscuro episodio!
-Salviato: Si existe el ADN, la evolución darwiniana…, rasgos específicos de nuestra especie, incluyendo comportamentales, ¡hay una naturaleza humana! Intentar modificarla, encarrilarla, encerrarla, ¡anularla!, es un gran atrevimiento.
-Sagredi: Económica, teológica y éticamente.
-Simplicios: Desde luego sois unos darwinistas de tomo y lomo.
-Salviato: ¡Culpable!
-Sagredi: ¡Reo!
-Simplicios: Prigione! [¿risueño o advirtiendo?, no lo sabemos].
-Salviato: Das Heilige (Pedagogische) Sozialistische Reich des Andalusichen Volkes.
-Simplicios: ¿Cóooomo?
-Sagredi: Preveo otra de las exageraciones de nuestro caro contertulio, donde el caso límite (¡o imposible!) sirve de patrón para derivar proposiciones que sí son plausibles.
-Salviato: indovini!
-Sagredi: Me apuesto algo (¡mucho!) a que el procedimiento es al estilo del esperpento & Luces de Bohemia. O al estilo de la ley de la inercia de nuestro amico Il Pisano: lo que no se da (entorno sin rozamiento) explica lo que ocurre, i. e. ley de la inercia.
-Salviato: Vuelves a acertar. ¡Qué bien nos conocemos!
-Simplicios: Me preparo para tus extralimitaciones gnoseológicas, caro collega.
-Salviato: Vamos a ello pues. El PSOE, tras decenios de gobierno, posiblemente (empezamos con las conjeturas)…
-Simplicios: Y tus extremosidades.
-Salviato: Se creía inamovible, imperecedero, como el Reich Deutscher Nation de Herr Adolf.
-Simplicios: Y el Caudillo.
-Sagredi: Y el régimen bolchevique ya puestos.
-Simplicios: ¡Es que éste si es perpetuo: perdurará por siempre!
-Salviato: Ante tal optimismo el PSOE andaluz empezó a crear neologismos a tutiplén, en especial para la pedagogía; incluso a modificar el significado de no pocas. Envalentonado se lanzó a constituir un nuevo sistema de conocimiento. Éste incluía la economía, (clientelismo), la moral (preocúpate sólo de ti mismo, de sobrevivir), de psicología. Respecto a la última, se aseguraba que p. ej. los profesores pueden cambiar la actitud holgazana de los estudiantes, insuflándoles con su “ciencia” la motivación para esforzarse al máximo. Si ello fuera de ese modo, los enseñantes serían capaces de cambiar la conducta de cualquiera, consiguiendo que admitieran los valores que aquéllos decidieran.
-Simplicios: ¡Vaya película que te estás montando/inventando! Me encuentro estupe-facto. Pero te dejo seguir a ver donde nos llevas, i. e. despeñas epistemológicamente.
-Sagredi: Me apunto a lo mismo.
-Salviato: Incluso construyó su propia definición de lo que es ciencia, y lo aplicó a colegios e institutos. Era el Andalusiche PSOE quien determinaba lo que era físico-matemática, no lo licenciados en ésta.
-Sagredi: Estás describiendo a megalómanos, perturbados mentales.
-Salviato: No, a políticos ensoberbecidos.
-Sagredi: Bueno, casi lo mismo. Me viene a la mente p. ej. Nicolás Maduro; éste adelantó meses la Navidad, porque ésta pertenece al Pueblo y no a la iglesia.
-Salviato: Y por supuesto Maduro es el Representante del Pueblo, y sus decisiones sn las de Éste.
-Sagredi: Ovviamente.
-Salviato: Los gobernantes pagados de su poder, y carismáticos (según ellos) se creen autorizados incluso a determinar qué es empírico o no.
-Salviato: ¡Qué es real o no!
-Sagredi: ¡Todo es convencional! La Verdad, objetiva, no existe.
-Simplicios: Pues sí, caro collega, has llegado muy lejos con tu procedimiento valleinclanesco.
-Salviato: Culpable. Pero ¡hay que estar ojo avizor!
-Sagredi: Concordo.
-Salviato: Otro ejemplo de esa desmesura se encuentra en Las Benévolas.
-Sagredi: ¡Tenía que aparecer también!
-Salviato: En esa novela se establece que la moral kantiana ha sido superada. La ética es decidida ahora por el Führer, no por máximas & principios; y esa moral de Herr Adolf representa por supuesto la del Volk.
-Sagredi: Sobreentendido que Hitler es el representante del Volk.
-Salviato. Incluso Él es el Volk. Y la deontología creada por Él sólo es válida para los Deutsch, pero no para Untermenschen.
-Sagredi: Ergo, no es un sistema de normas universal.
-Salviato: Davvero. El Regiomontano prusiano se revolvería en su tumba. Hay un sistema de leyes conductuales para arios, y otros para los Otros.
-Sagredi: ¡Uf!
-Simplicios: ¡Ay!
-Sagredi: Mio Dio!
-Simplicios: Cristo santo!, perdón, Marx santo!
-Salviato: Tremendo.
-Simplicios: Inmarcesible.
-Sagredi: No-irrelefante.
-Salviato: Supongamos ahora que un empresario acaba de contratar a un joven…
-Simplicios: ¿Prosigues con tu esperpento?
-Salviato: Certamente. En el expediente del nuevo empleado figura su título de Bachiller, con la asignatura de francés aprobada, pero se comprueba que es incapaz de traducir ningún documento en la lengua de Astérix…
*Verá Vd., señor empleador; el caso es que no me iba bien en la lengua de los de esa aldea gala, y entonces mi papá fue a charlar con el director. Éste a su vez con el inspector de la zona…, y entre todos “convencieron” al profe.
Una firma constata que un nuevo elemento, con las matemáticas aprobadas en su expediente académico es incapaz de realizar operaciones estadísticas, vamos, ¡ni de sumar quebrados!
*El asunto es que mis progenitores marcharon directamente a la Delegación, y ésta envió representantes para “dialogar” con mi matemático enseñante.
Otro nuevo miembro del personal de cierta compañía, a pesar de sus aprobados, no se aclara con la química orgánica, ¡y ni distingue un huevo de una gallina!
*El suceso fue que mi padre fue directamente a contratar a un abogado, de esos carísimos e implacables. Éste se aplicó intensamente a su labor (y altos honorarios) y consiguió que las autoridades educativas “argumentaran” con el educador en cuestión.
-Sagredi: ¡Esto no puede ser real!
-Salviato: ¡Tampoco lo es un universo en el que no existe la fricción con el movimiento!
Simplicios: Caro collega, has ejecutado una sangrante “descripción” de los progresistas, bien “creativa”, i. e. fantasiosa. Pero igualmente se puede efectuar otra de Das Heilige (Elitär) Rechte Reich Spanicher Nation. ¿Ya veríais lo que sacamos de ahí?
-Sagredi: Ad esempio?
-Simplicios: Pues p. ej. clasismo a raudales, afirmaciones acerca de la existencia de hombre extraordinarios en la Historia Universal, que son modelos de comportamiento… burgués desde luego. Tipos que v. gr. han hecho un montón de pasta, pero no se explicar a los alumnos por qué (innobles) medios.
-Sagredi: ¿Capitanes de la industria?
-Simplicios: Por ahí va en efecto…; aunque más bien saqueadores fabriles. Asimismo tal gobierno se hincharía a glorificar a los grandes científicos, como Arquímedes, Galileo, Newton, Einstein, y sus singulares & inigualables contribuciones al saber empírico. Cuando es bien sabido…
-Salviato: Por los materialistas históricos.
-Simplicios: …Que ello es sencillamente la consecuencia necesaria de las relaciones de producción en el sistema de libre empresa.
-Sagredi: Boris Hessen dixit…, lo hemos tratado.
-Simplicios: Se insuflará en las cabezas de los chicos la excelencia, como objetivo que alcanzar, por encima de los grupos sociales inferiores, i. e. los currantes. Éstos serán pintados como comunes y corrientes, vulgares y sin ingenio; por tanto deben ser guiados por aquellos de categoría superior.
-Sagredi: ¿Los que pertenecen a un tipo de vino de más nivel?
-Simplicios: Sí, algo así: lo que no se incluyen dentro de la chusma, el populacho, la plebe, la canaille, la turba… Abundan las denominaciones para descalificar a la clase universal.
-Salviato: Nombres rotundamente despectivos di certo.
-Simplicios: Se aderezará toda esa ensalada excelsa con el ethos calvinista del trabajo, la cultura del esfuerzo. Ésta, evidentemente, privativa de esa peña inmejorable que son los dirigentes de la economía, e incluso de la cultura: todo teatro, todo cochina mentira.
-Sagredi: Los Hunos responderán con la celeridad del rayo, cual veloz ratón mexicano González: Das sozialistische Reich es pura ideología-disfraz, otra (y van no pocas) máscara de los no-héroes.
-Salviato: Cada corro pretende con firmeza detentar el sistema adecuado de enseñanza.
-Sagredi: Porque asegura poseer la auténtica visión del mundo.
-Simplicios: ¿Es que los seguidores de El Trevirtiano la disfrutan, la única y total ciencia?
-Sagredi: Inmarcesible y no-irrelefante.
-Simplicios: [adopta faz de ¡ja, ja, ja! Sardónico, ante tan periódico pitorreo, pero toma la marcoaureliana decisión de no rebatir, en pro de la fluidez argumentativa en la Giornata].
-Salviato: Por mi lado ya he confesado…
-Sagredi: ¿A qué cura?
-Salviato: … Que en esta guerra hermenéutica, donde todo quisqui denuncia al Otro por manipulación ideológica (falsa conciencia), yo personalmente me siento capaz de escoger…
-Simplicios: Mio Dioi! Vamos, vamos, caro contertulio, no me vendrás ahora conque esa cosmovisión tuya Kant/Newton/Montesquieu/Napoléon (código)/Adam Smith es el auténtico saber, i. e. universal.
-Salviato: Calificar algo de incontrovertible verdad puede arrastrar el estigma de dogmatismo. Pero ese sistema conceptual Ilustrado es ante todo tolerancia, de modo que no es calificable así. Es librepensamiento, de modo que se corrige a sí mismo si fuere preciso; es empírico, por lo que se guía por lo Observado y no por lo Dictado a través de
la Autoridad. Es sociedad abierta, de modo que no censura, reprime, tortura… Sí, ello es arriesgado intelectualmente…, pero tal ideario creo que tiene méritos para ser calificado de universal.
-Sagredi: ¡Abandonas la confección de hipótesis en este momento!
-Salviato: Colpevole! En algunas ocasiones, primordiales, ¡hay que mojarse!
-Simplicios: Caro Salviato, tú no estás empapado, sino estrellado contra el duro pavimento. Te equivocas por completo.
-Salviato: En mi defensa argumentaré que no pocos científicos insisten en que el ahínco es fundamental en su empresa…
-Sagredi: Los artistas suelen secundarles.
-Salviato: Ergo, el ethos del trabajo necesariamente será obligatorio en la formación, si queremos una sociedad desarrollada, de I+D+i.
-Simplicios: Eso es una colectividad de oprimidos, gastando el dinero en fruslerías que no les hacen ninguna falta, y el tiempo en comeduras de coco pseudo-científicas. ¡Patético!
-Sagredi: No se debe regalar nada, ni dinero sin haber trabajado, ni aprobados sin haber estudiado. Ello reblandece la voluntad, y debilita la mente.
-Simplicios: Se da a cada uno según sus necesidades.
-Sagredi: ¿Y si nunca ha dado un palo al agua?
-Simplicios: Eso es un comentario totalmente falso respecto a los seres humanos, típico de capitalistas, y puritanos.
-Sagredi: Quieres decir respecto a la clase obrera.
-Simplicios: Que se transformará en la clase única, el homo universalis.
-Sagredi: ¿Da Vinci?
-Simplicios: Todos los paisanos podrán ser Da Vinci en la sociedad bolchevique.
-Salviato: ¡Lamento ser aguafiestas!, ¿qué hay del sacrosanto derecho a la molicie?
-Simplicios: No me vendrás otra vez con la darwinista lucha por la existencia en la comunidad…
-Salviato: No, desde luego, porque ello es en la Naturaleza.