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HOMO SUM, HUMANI NIHIL A ME ALIENUM PUTO

hace 2 horas
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HOMO SUM, HUMANI NIHIL A ME ALIENUM PUTO

Diálogo Galileogaditano. Jornada I

Escena: Astillero de Cádiz; personajes, Sagredi, periodista independiente; Salviato, autor; Simplicios, miembro de un partido marxista.

-Sagredi: Ciao!

-Salviato: Buona mattina!

-Simplicios: Giorno!

-Sagredi: ¿Qué propones para questa Giornata, caro collega?

-Salviato: Hombre soy nada humano me es ajeno.

-Simplicios: Famoso aserto sin duda.

-Sagredi: Cargado de significado.

-Salviato: Por mi parte quiero darle un toque bastante contemporáneo.

-Sagredi: Ardo en deseos de escucharte.

-Simplicios: Me sumo, y a añadir mis opiniones.

-Salviato: Pretendo retornar al viejo debate del individuo frente al estado, de la persona concreta contra la sociedad, pero dándole un toque contemporáneo. Son muchas las voces, desde siempre, que estiman que el bien común debe imponerse al de un solo hombre, ¡cuestión de números!

-Sagredi: Gran asunto sin duda, y adivino que vas a citar de nuevo a Zinóviev.

Salviato: De los cien millones de rusos debemos ganarnos (salvar) a noventa millones, los otros diez millones deben ser eliminados.

-Sagredo: Cada vez que lo escucho, o me viene a la mente, se me revuelve el estómago y me quedo sin ganas de comer.

-Salviato: ¿Incluso si es un pincho de jugosa tortilla recién hecha?

-Sagredo: ¡Hasta incluso!

-Simplicios: Todos lamentamos los excesos del estalinismo…

-Sagredo: Algunos no.

-Simplicios [le asesta una mirada intensa, reconcentrada]

-Sagredo: Y de la época anterior, y de períodos ulteriores.

-Simplicios: Para hacer una tortilla hay que romper huevos, es lamentable, pero así es. La sociedad socialista así lo demanda, por un futuro mejor ¡para todos!

-Sagredo: Hasta para los hijos de los aniquilados…

-Simplicios: ¡Sin duda! Ésa es una motivación, y explicación de tales medidas extremas.

-Sagredo: Hay aquí mucha tela que cortar, y mucha ética que precisar…

-Salviati: Por mi parte voy a tratar de zanjar el Regiomontano prusiano.

-Salviato: Giusto! Nos conocemos bien. Obra de tal modo que tomes la persona humana siempre también como fin y no sólo como medio. Pues sí, aquí está toda la ética kantiana…

-Simplicios: Según tu perspectiva ¡toda ética!

-Salviato: El núcleo argumentativo es que el individuo es el principio y el fin de la moral. Aquél porque sólo los racionales somos agentes morales, debido a nuestra libertad, y por tanto responsables de nuestros actos. Ello no se da en los brutos, al ser entes instintivos.

-Simplicios: Clara tu exposición.

-Salviato: Además la conducta adecuada lo es respecto a un hombre concreto, un Fulano, Mengano, Zutano, Mengana (no Fulana), Zutana etc.; entes situados aquí y ahora, señalables, específicos: éste, ése, aquél.

-Simplicios: ¿Y qué hay de los derechos del grupo, de la sociedad?

-Salviato: Una comunidad es una serie de animales racionales individualizados, y se hace el bien, a uno, a otro, al de más allá, al de más acá; sí se puede beneficiar a muchos, muchísimos, pero siempre se mide uno por uno. El paisano concreto es el sujeto (libre, responsable) y el objeto (receptor de la conducta correcta).

-Sagredo: Parece un poco confuso, ¡y restrictivo!

-Simplicios: Reconocedme que muchos hombres que no se comportan como tales, y así deben ser tratados por el Estado.

-Salviato: Te refieres sin duda a los burgueses.

-Simplicios: Esatto! Su condición es la de sanguijuelas, chupópteros, que destruyen la vida de los obreros; éstos deben defenderse eliminándolos: lucha por la existencia.

-Salviato: Pero siguen siendo homines sapientes, esto es nunca sólo instrumentos…

-Simplicios: Lo cual prueba que Kant se equivocó.

-Salviato: Ciertamente mi premisa es kantiana.

-Simplicios:  Y yo y otros muchos la rechazamos.

-Salviato: Pero siempre tan conocida y seguida, merece la pena continuar con ella, para ver sus derivaciones.

-Simplicios: Concedido.

-Salviato: Me voy a poner teológico, que no es lo mío…

-Simplicios: ¡Santo cielo!

-Sagredo: ¡Santo Marx!

-Simplicios [sonríe con complicidad]

-Salviato: El individuo tiene alma

-Simplicios: El alma es un invento de la clase opresora capitalista.

-Sagredo: Querrás decir de lo aristócratas, señores feudales, patricios, sacerdotes, imanes, brahmanes, lamas, rabinos etc.

-Simplicios: Sí, sí lo hemos comentado a menudo; ¡ya me entendéis! Y capto a mi vez la intención de nuestro caro amico.

-Salviato: La sociedad, la comunidad, el Estado no tienen alma, individual…, sí es una licencia argumentativa, para explicar mejor. Responsable de sus actos es un tipo concreto, que puede ser elogiado o amonestado; ello no es posible con el ente-colectividad.  Y ésta tampoco puede ser receptora, en sentido abstracto, de la bondad de un acto: sólo otro ser pensante. Principio y fin del comportamiento, sujeto y objeto a la vez: unión indisoluble.

-Sagredo: Se capta tu recurso/símil al alma; el meollo es la individualidad que existe en (en que consiste) la conducta moral. No se hace el bien a un ente abstracto, la comunidad, sino a uno individualizado; y esto último caracteriza asimismo al agente.

-Simplicios: Pero vuelvo a lo mío, hay hombres infames, criminales contra sus congéneres.

-Salviato: A éstos se les mete en la cárcel.

-Simplicios: En la sociedad capitalista.

-Sagredo: En la marxista-leninista-maoísta se les elimina; incluso van a prisión por pensar de distinta manera. En la democracia ilustrada, se les tolera.

-Simplicios: No se puede tolerar un sistema conceptual que mina la sociedad socialista, ¡hay que extirparlo!

-Sagredo: Liquidando a las personas portadoras de tales idearios…

-Simplicios: Es que no merecen ser clasificadas como tales.

-Sagredo: Todos los animales (hombres) son iguales, pero algunos son más iguales que otros, Napoleón dixit.

-Salviato: El porcino desde luego, no el corso.

-Simplicios: Así se ha de actuar, si buscamos el fin de la explotación.

-Salviato: Conocéis mi acendrado darwinismo: diversidad, diversidad. Pero en el tema que nos ocupa mantengo la estricta igualdad de los individuos ante la Ley…

-Simplicios: ¡Burguesa!

-Salviato [continúa sin desviarse de su argumentación]: Todos somos agentes morales, y a la vez receptores de ello. Si alguien rompe la ley moral autónoma…

-Sagredo: O los Diez Mandamientos, o prescripciones similares…

-Salviato: … Es condenado al ostracismo, expulsado de la comunidad (y los comulgantes), va a chirona etc. Pero nunca nunca pierde su sustancia de agente (y paciente) moral, jamás es despojado de su inviolable Individualidad, en favor de la Colectividad: en ningún caso se transforma en medio/instrumento/herramienta, aunque se halle en chirona para toda la vida.

-Simplicios: Según todo tu razonamiento, serás absolutamente contrario a la pena de muerte, porque una persona humana siempre, es un Fin, y no puede ser ultimado.

-Salviato: ¡Hum!

-Sagredo: Pero si fuera el caso de que la pena de muerte salva vidas de futuras víctimas (potenciales), entonces…

-Salviato: ¡Hum!

-Sagredo: ¡Otra vez Bogie en El Sueño Eterno! [sonríe ladinamente]

 

 
 

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