LAS DOS CULTURAS, OTRA Y OTRA VEZ
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LAS DOS CULTURAS, OTRA Y OTRA VEZ
Diálogo Galileogaditano. Jornada I
Escena: Astillero de Cádiz; personajes, Sagredi, periodista independiente; Salviato, autor; Simplicios, miembro de un partido marxista.
-Salviato: Buongiorno, come va?
-Sagredi: Giorno.
-Simplicios: Bentornati! Y bien, ¿qué nos toca hoy?
-Salviato: Propongo para esta Giornata dialogar sobre Las Dos Culturas, C. P. Snow.
-Simplicios: ¡Eso es más viejo que andar a pie!
-Salviato: Pero merece del todo un repaso, a pesar de que estamos en los tiempos de globalización e Internet, ¡o quizás por ello!
-Sagredi: Confiamos en tu buen juicio, letterato amico. Seguro que podrás sacarle punta a un tema que puede parecer periclitado.
-Salviato: Punta tiene ello de por sí.
-Simplicios: En la sociedad comunista no hay tal, sino una sola cultura, la auténtica/liberadora, donde se fusionan matemáticas y arte, física y literatura…
-Salviato: Como veis, cari colleghi, sigue existiendo tela que cortar y materia para debatir.
Por mi parte, entrando de lleno en materia, he de establecer de entrada que segundas reflexiones sobre el texto me han llevado a una perspectiva usual en nuestras Giornate.
-Sagredi: ¡Adelante pues! Te escuchamos con máximo interés.
-Salviato: La conferencia tenía como referente la incomunicación entre la cultura científica y la humanística. Pero el propio Snow aborda otro aspecto de la diferencia, que yo quiero estirar cual chicle.
-Simplicios: ¿Explícanos por qué?
-Salviato: Porque es un punto de vista muy frecuente con nosotros, y muy contemporáneo. El caso que es que la contraposición puede considerarse equivalente a:
Revolución industrial/tecnología/ciencia aplicada vs. cultura tradicional, artistas.
-Sagredi: Veo por dónde vas, y di certo es casi uno de nuestros quasi-monotemas.
-Salviato: Así es. Y puesto que el propio autor menciona la revolución industrial, y la ignorancia acerca de ella que manifiestan los literatos, voy a tirar del hilo…
-Simplicios: Me apuesto doble contra sencillo a que retornamos al capitalismo y Weber.
-Sagredi: ¡Por ahí resopla! La industrialización evidentemente es hija de la ciencia aplicada, pero igualmente de la empresa privada.
-Simplicios: Esa horrísona e inagotable fuente de explotación de los trabajadores.
-Sagredi: Con lo cual estamos otra vez en el ethos calvinista, y los emprendedores.
-Salviato: Ovviamente. Quiero, con vuestro permiso…
-Simplicios: Lo tienes.
-Salviato: … Tirar por ahí. Esa brecha de Dos Culturas podemos extenderla (¿o puede que sea la misma?) a la existente entre emprendedores…
-Simplicios: ¡Y asalariados!
-Salviato: … Y gentes de letras, y artistas en general.
-Sagredi: Sí, lo hemos analizado muy a menudo. El cisma es entre capitanes de la industria y la cultura tradicional.
-Simplicios: Aquí aparece otra vez Schumpeter, que contraponía a los creadores de riqueza & firmas, con los hombres de humanidades…
-Sagredi: ¡Favoreciendo indudablemente a los primeros!
-Salviato: Buen apunte, por ambas partes. Me interno en territorio próximo, pero plagado de espinas… Es la disparidad, muy a menudo confrontación, entre los generadores de empleo/dinero contra los que viven de los impuestos.
-Sagredi: Impuestos que proceden en una enorme proporción de las firmas.
-Salviato: È chiaro! De modo que los funcionarios públicos, la mayoría de los cuales se vinculan con la cultura tradicional, se colocan en el otro lado de la valla de los capitalistas. Cuanto más tasas se impongan a estos últimos, ¡más dinero recibirán los servidores públicos!
-Sagredi: Los funcionarios y artistas subvencionados no son trabajadores manuales…
-Salviato: Pero de ningún modo son propietarios (o directivos) de compañías, y su subsistencia depende de éstas: que generen beneficios y los repartan en la sociedad.
-Sagredi: Una del bienestar, donde el Gobierno impone fuertes tributos.
-Salviato: Que reciben los desfavorecidos.
-Simplicios: ¡Cómo debe ser!
-Sagredi: E igualmente servidores públicos, junto a muchas gentes del arte. ¡No poca bronca existe entre los emprendedores y el “artisteo”!
-Salviato: ¡Je, je, je! No pocos de los primeros califican a los segundos de “chupópteros”.
-Simplicios: Si el artista es verdadero, esto es promueve la revolución comunista, es absolutamente legítimo, cumple una primordial función; en tal caso no es un parásito, sino un impulsor de la sociedad sin clases.
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