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CONSIDERACIONES EXTEMPORÁNEAS SOBRE TEMAS ACTUALES

  • 10 jul
  • 24 min de lectura

Actualizado: 3 ago

CONSIDERACIONES EXTEMPORÁNEAS SOBRE TEMAS ACTUALES

Diálogo Galileogaditano. Jornada I

Escena: Astillero de Cádiz; personajes, Sagredi, periodista independiente; Salviato, autor; Simplicios, miembro de un partido marxista.

 

-Simplicios: Buona mattina!

-Salviato: Miei cari amici

-Sagredi: Come state tutti?

-Salviato: Grande.

-Simplicios: Perfetto.

-Sagredi: En tal (venturoso) caso procedamos pues con uno más de nuestros tertuliantes encuentros, que tan fructíferos frutos (perdón por la redundancia) han ocasionado…

-Simplicios: ¡No nos encontramos aquí por la horticultura [emoticono de sonrisa burlona]!

-Sagredi: …frutos cognoscitivos para el alimento de nuestras respectivas sustancias grises. Afirmo y corroboro que nuestros Diálogos Galileogaditanos han multiplicado nuestro ya copioso saber.

-Simplicios: Concordo. ¿Qué se propone oggi como tema, para que al final de la Giornata sepamos más que ieri?

-Salviato: Variando un poco, o quizás en exceso, nuestra tónica (no-Schweppes) habitual sugiero que oggi departamos de nada en concreto y de mucho en general.

-Sagredi: De nuevo me suena a aquello (o eso) de los filósofos: hablan de todo y saben de nada.

-Salviato: Una acusación/broma a la que hemos aludido en no pocas ocasiones…

-Sagredi: Aplicable ante todo a filósofos continentales, a puros metafísicos y epistemólogos.

-Salviato: Situación profesional no halagüeña, cuya enmienda intenta con todas sus fuerzas mentales nuestro caro amico El Pisano, desarrollando esa nueva empresa docta que se terminará llamando ciencia experimental moderna.

-Sagredi: Empresa que está condenada al éxito.

-Simplicios: Cuya coronación será el materialismo histórico, al que se suma el dialéctico.

-Sagredi [adopta gesto de condescendencia, de ya visto/oído/gustado/saboreado/olfateado]: Efectivamente, caro collega, estamos muy al tanto de cual es en tu percepción la ciencia rigurosa…

-Simplicios: ¡No se trata de MI visión, sino de la absoluta, total, incondicional, completa…

-Sagredi: Inmarcesible y no-irrelefante…

-Simplicios [su expresión facial es de taxativa afirmación]: ¡Verdad!

-Sagredi: Principiemos por tanto a tertuliar de todo y de nada…

-Salviato. Va bene! Una de nuestras consultas recurrentes es la del progreso, tanto económico como científico/tecnológico.

-Sagredi: Que están radicalmente intrincados, según nuestras conclusiones.

-Salviato: Corretto. El avance en la físico-matemática entroncado con el que se da en la sociedad y su bienestar (no sólo aludimos al dinero).

-Simplicios: Hemos tratado no poco de esta hipótesis, que para nosotros es tesis.

-Salviato: Me viene al coco una expresión políticamente incorrecta, o más bien controvertida, que se deja oír en países del Tercer Mundo: El buen dios ha sido más generoso con las naciones occidentales, con los blancos, y les ha otorgado más dones; ello es lo que explica que sean más prósperos.

-Sagredi: Bueno, bueno, pues ahora los amarillos no son mancos en cuanto a la acumulación de patrimonios, y con mucha probabilidad serán pronto el número 1, ¡si no lo han alcanzado ya! Asunto espinoso del todo, esto de ser receptores de más, ¡como si los europeos disfrutarán de “enchufe” con la divinidad!

-Simplicios: Bueno, bueno, no deja de encontrarse cierta verdad, o mucha en ello, si excluimos la alusión teológica; porque el corazón del asunto se halla no en recibir más caudal, sino en apropiarse de ello indebidamente: pura y simple explotación. En esto último los del Viejo Continente se han manifestado como maestros, e igualmente sus descendientes en el Nuevo, e incluso en Oceanía.

-Salviato: Origen del capitalismo, de la riqueza de las naciones (del Buen Escocés), mil veces analizado, diez mil veces debatido.

-Sagredi: ¡Y lo que te rondaré morena!

-Salviato: Una respuesta inaceptable para el Pensamiento Único es que lo concedido no han sido más productos, sino las capacidades para obtenerlos/fabricarlos. Esto contradice el Igualitarismo Absoluto No-Alemán.

-Simplicios: ¡Lo hace!, y además es absolutamente, Deutsch y no-Deutsch, falso.

-Sagredi: ¡Controversia abierta!

-Simplicios: ¡Y cerrada!, debido a que oponerse conceptualmente a las doctrinas de El Treviriano ¡es errar!

-Sagredi: Pero argumentar se puede siempre.

-Simplicios: ¡No hay límites a la capacidad humana para razonar falsamente!

-Salviato: Prosigamos pues. Como bien sabéis, tras múltiples reiteraciones y varias Giornate, mi cosmovisión es primordialmente la de Las Luces, incluyendo la ciencia experimental moderna y el sistema de mercado (Keynes). Me habéis oído numerosas veces citar el ¡sapere aude! kantiano.

-Sinmplicios: Sin duda.

-Sagredi: Yo incluso aseveraría que es tu divisa no sólo epistemológica, sino incluso existencial.

-Salviato: Sí, puede que sea tal en efecto. Igualmente estáis muy al corriente de que por mi cuenta añado ¡agere aude!

-Simplicios: Davvero.

-Salviato: Es el caso que tal invitación a “agere” es obstaculizada por el Igualitarismo Absdoluto No-Alemán.

-Sagredi: ¿Cómo es ello?

-Salviato: Si todos somos iguales, y las diferencias que aparecen en la vida social son producto de las circunstancias…

-Simplicios: ¡Del saqueo por parte de los patronos!

-Salviato: Más a mi favor, o mejor dicho, a favor de este tipo de Igualitarismo. Si las desigualdades en los sueldos y fortunas no son debidas a otras que son innatas, según la capacidades…

-Simplicios: ¡Por supuesto que no! Los que triunfan (por no emplear otro término) en el sistema burgués han partido de mejores situaciones, tenían una enorme ventaja.

-Sagredi: Por lo tanto hay que revertir ese punto de partida, y (volver) a Repartir.

-Salviato: Si esto se aplica se termina con el esfuerzo, al faltar la motivación para ello: si ganas más…

-Simplicios: ¡Robas más!

-Salviato: … Pero te lo quitan , p.ej. a través de los esfuerzos, nadie querrá echarle ganas.

-Simplicios. ¡Falso! Los obreros, ¡ya liberados!, se afanarán por mejorar la comunidad, el bienestar de sus hijos…

-Sagredi: Y de los hijos de todos los demás, ¡hum!

-Salviato: Además de comunista ello suena a cristianismo.

-Sagredi: Hemos tratado a menudo sobre las similitudes.

-Salviato: Pues me da la impresión de que quedan pocos Stajanov en el mundo.

-Sagredi: ¡Ay, la importancia de los acicates para el curro!

-Salviato: Estamos en un bucle, retornando una y otra vez a la Diferencia, la Desigualdad.

-Simplicios: ¡Una concepción falsa!

-Sagredi: Como el pecado.

-Simplicios: Como la ideología (falsa) burguesa/capitalista, y religiosa.

-Sagredi: Y la darwinista.

-Salviato: Que no es tal, mal que les pese a Lysenko, los creacionistas…

-Sagredi: Y los del Diseño Inteligente.

-Simplicios: Retornamos ciertamente a antiguos debates.

-Sagredi: ¿Vino viejo en odres nuevos?

-Salviato: ¡No, no! Estimo que nos situamos en el aserto original del Evangelio, porque estas cuestiones se renuevan continuamente.

-Sagredi: Y nos rejuvenecen a nosotros, los que las analizamos…, ¡al menos eso espero!

-Salviato: Desde luego el debate sobre la el ethos del trabajo & excelencia no descansa en Celtiberia, en la enseñanza, y en el deporte, sin ir más lejos.

-Sagredi: Con D. Rafael Nadal como máximo exponente de ella, y con D. Toni Nadal como uno de sus “ideólogos”.

-Salviato: Sin olvidar a nuestros jugadores de balompié, grandes apologistas del esfuerzo: hablan de ello constantemente.

-Sagredi: Nuestros futbolistas no intentan ganar un título en un despacho, como otros que yo me sé [sonríe ladinamente].

-Salviato [le devuelve la sonrisa de complicidad]: Es evidente que en el deporte la actitud/pensamiento dominante no es el mismo que en la Educación.

-Sagredi: Querrás decir en muchas secciones de esta última.

-Salviato: Acepto la puntualización; no metamos a todos en el mismo saco.

-Sagredi: En estos dos campos País S. A. manifiesta una disimilitud bien gorda.

-Salviato: Una y otra vez, ¡Desigualdad!

-Simplicios: Que es un error, completo, como demostró fehacientemente Karl Marx.

-Sagredi: Las malas lenguas, absolutamente políticamente incorrectas, explican que la causa de esa polémica es la envidia, vicio nacional hispánico.

-Salviato: Mio caro contertale, ¡ahora eres tú quien se sumerge en el lago del lenguaje virulento, capaz de corroer el acero más inoxidable! Mala leche a tope, vamos.

-Sagredi: Tú me has enseñado el camino [de nuevo un gesto de complicidad]. Con todo déjame recordar que nadie es más crítico con Spania que un carpetovetónico.

-Salviato: Senza dubbio. Uno de los deportes nacionales es critica el País, y ahí hallamos p. ej. al inefable Forges.

-Sagredi: Son los propios ciudadanos quienes mencionan la envidia.

-Salviato: Pero tú arribas muy lejos. Porque implicas que los igualitaristas hispanos son los fracasados que no admiten la excelencia del Otro; en consecuencia proceden a acusarle de burgués, falsario, saqueador, niño rico…

-Sagredi: En vez de admitir que son triunfadores, a través de sus méritos.

-Salviato: La meritocracia no existe para esos celtíberos envidiosos.

-Simplicios: ¡Esto es el colmo, contertales! ¡Cómo podéis caer en el elitismo! No sólo ello, sino que os aproximáis otra vez a Calicles, Nietzsche, John Galt; ¡imperdonable!

-Sagredi: ¡Refrena tu furia, Pélida! Esto no son aseveraciones, sino análisis de opiniones varias, que además circulan mucho.

-Simplicios: ¡Pues debieran retirarles el permiso de conducir! No se puede tolerar ese trasnochado ideario heroico, de superhombres, ya sean capitalistas o guerreros. Todo el conjunto es infumable…

-Sagredi: ¡Ay de los puros habanos!

-Simplicios [continua imperturbable cual Marco Aurelio]: … Eso de individuos superiores al resto, líderes de las ciencias, las letras, la producción de bienes y todo eso…, ¡qué gran engaño!

-Salviato: Pero la contienda intelectual continúa.

-Sagredi: En forma de emprendedores vs. subvencionados.

-Simplicios: Explotadores contra explotados.

-Salviato: El foco de la lava volcánica (epistémica) se sitúa en esa cuestión empresarial; pero no logro escabullirme de mi condición de asombrado, considerando el Fin de la Historia de Fukuyama.

-Simplicios: Quieres decir el fin de la URSS, caro contertale.

-Salviato: Ello me vale para mi argumentación.

-Simplicios: Añadiendo que la URSS no ha desaparecido realmente, porque volverá a instaurarse como el triunfo final del comunismo, ¡en todo el planeta!

-Salviato: Tras el derrumbe de la URSS, y en mucha manera del materialismo histórico…

-Sagredi: Si no toda la manera.

-Simplicios: ¡En absoluto!

-Salviato (continúa, concentrado): La victoria de Hegel, o mejor de Adam Smith, debiera haber liquidado ese duelo centenario entre propietarios vs. asalariados, pero no es el caso. Y ello cuando p. ej. ni el 10% de los ciudadanos de País S. A. se considera de clase proletaria.

-Sagredi: ¿Cómo es ello? Aunque ya lo hemos debatido, extensamente, en otras Giornate.

-Salviato: Lo podríamos resumir en la visión de Nathaniel McGillicuddy.

-Sagredi: Bastante miope por cierto, con necesidad de gafas de muchos aumentos.

-Salviato: Con este personaje, y el Igualitarismo que tratamos, todo implica que volvemos a la casilla de partida. Las cartas están marcadas, Unos parten con ventaja (mucha pasta, contactos, influencias), por consiguiente los Otros pierden en la carrera por el éxito en el Mercado, y exigen que se reconsidere su situación.

-Sagredi: Esto es, que se Reparta, en porciones iguales, ¡como lo somos todos!

-Salviato: El conflicto social está servida, bien aderezado y aliñado.

-Sagredi: Con ingredientes (sistemas conceptuales) nuevos, ¡y antiguos!

-Salviato: Los fracasados contra los ganadores, que dirían los elitistas.

-Simplicios: Los capitalistas, los de derechas.

-Sagredi: Esto es un no parar, corsi y recorsi de Vico.

-Salviato: No tanto, porque se da un cambio drástico: nadie sueña ya con la eliminación de la propiedad & empresa privadas.

-Simplicios: ¡Cómo que nadie! Lo pretenden los lúcidos, los científicos de verdad, los que contemplan con inteligencia el presente (penoso y burgués) y diseñan con bravura y buen sentido el futuro. ¡Vida la sociedad sin clases!

 

Jornada II

-Salviato: Come va?

-Simplicios: Ottimo.

-Sagredi: Grande.

-Salviato: En éstas nuestras consideraciones extemporáneas sobre asuntos extremadamente contemporáneos me preguntó que papel desempeñan, si alguno, las religiones.

-Simplicios: Yo te concedo graciosamente respuesta… ¡Ninguno!; a lo sumo el de desaparecer y dejar de j… la vida.

-Sagredi: Una vez más, ¡no digas palabrotas!

-Simplicios: ¡Yo sólo he enunciado j…! Ello no des una palabrota.

-Sagredi: Concedido. Y captada su perspectiva.

-Salviato: A pesar del marxismo, y la secularización en ola de avance, miles de millones se afirman creyentes en una divinidad.

-Sagredi: Y otro grupo lamenta profundamente esa pérdida de la fe.

-Simplicios: Sí, como echar de menos un pólipo extirpado, o un tejido cancerígeno, una zona infectada, una suciedad en el oído, una verruga, pus, una piedra en el riñón etc. Estamos mejor sin ello.

-Salviato: Conocéis muy bien mi inclinación gnoseológica a juzgar la religión como componente de la esencia de nuestra especie.

-Sagredi: La conocemos, y la juzgamos un tanto atrevida. Sapiens, faber, social, linguisticus, incluso iustificans, desde luego, ¡pero religiosus además!

-Simplicios: El insigne Marx ya probó que la religión es un invento de los poderosos para mantener (servilmente) contentos a los oprimidos, y en estado de estupidez permanente. Así que nada de esencia humana.

-Salviato: Yo me reafirmo en que existe una tendencia invencible en nuestra especie a creer en el ultramundano, por las ensoñaciones, por el Yo (¿absoluto, transcendental?), por nuestra consciencia. Todas las poblaciones sapientes poseen creencias religiosas, y disputo que ello sea consecuencia de una indoctrinación burguesa.

-Sagredi: O aristocrática, feudal, patricia etc.

-Salviato: Antropólogos sociales & culturales, etnólogos, psicólogos & psicólogos, nos lo comunican.

-Simplicios: ¡Qué sabrán ellos de ciencia, auténtica!

-Salviato: Vivimos en la época más descreída de la Historia Universal, y en mi opinión esto re refleja en un cierto vacío emocional.

-Sagredi: ¿Te nos vas a poner existencialista?

-Salviato: No por cierto, sino antropólogo. Las observaciones empíricas sobre la  especie homínida bípeda muestran una desorientación, pérdida de brújula, pérdida de horizonte moral.

-Sagredi: Pues con esto te veo unamuniano, San Manuel Bueno Mártir.

-Salviato: Mi admiración por el bilbaíno sigue fuerte, e igual por Dostoievski. Si Dios no existiera todo estaría permitido; desde hace muchos años esta frase me ha perseguido, hecho reflexionar y dudar.

-Sagredi: ¿Sin dios no habría reglas morales, puesto que no existiría el castigo? Sin este último las personas carecerían de causa para comportarse debidamente, con lo cual nos situaríamos en la selva lupina hobbesiana.

-Salviato: Horrible panorama en efecto, apocalíptico, desolador, sin futuro.

-Sagredi: Ni presente.

-Simplicios: El futuro, lleno de alborozo, es la sociedad socialista.

-Salviato: Se habla muchos del “materialismo” de nuestras fechas…

-Sagredi: Ya lo denunciaban los marxistas posmodernos/mayo 68

-Salviato: De una pérdida de valores en la juventud…

-Sagredi: Y en todas las generaciones.

-Salviato: En suma, egoísmo, que es la raíz de todo tipo de inmoralidad: Yo, primero de todo, y ante todo.

-Sagredi: ¿Se remediaría esa falta de objetivos con la omnipresencia del Dador de todos ellos? ¿Alguien que da sentido, que premia a los buenos, que siguen sus Leyes?

-Salviato: Y que castiga, caro contertale. ¿Cuántos se comportan correctamente por miedo al castigo divino?

-Sagredi: He ahí el perfil más negativo, pesimista, sobre la naturaleza humana. No me atrevo a contestar.

-Simplicios: En el sistema social marxista los seres humanos se conducirán como tales, sin egoísmo, porque éste es generado por la sociedad clasista. En aquélla todo será armonía, porque no existirán los humillados & ofendidos.

-Salviato: Yo soy sólido kantiano, de modo que para mí la moral es autónoma: todo hombre es legislador universal.

-Sagredi: Magnífico planteamiento, lógicamente consistente, pero…

-Salviato: La carne es débil, los apetitos acechan, la libido empuja… ¿Puede el hombre ser perfectamente racional, y por consiguiente ético? El imperativo categórico es tan coherente como la lógica aristotélica, pero…

-Sagredi: ¿Somos perfectamente consistentes en nuestras argumentaciones?

-Salviato: ¿Y en nuestras conductas? ¿Necesitamos que nos amedrenten para ser buenecitos?

-Sagredi: Pues sí, San Manuel Bueno Mártir, Iván Karamazov, decenas de pensadores filosóficos.

-Salviato: Sigue inquietándome la pregunta; casi me asusta la respuesta.

-Sagredi: Me ocurre lo mismo.

-Simplicios: Esto es derrotismo, Pesimismo absoluto respecto a la condición humana.

-Sagredi: ¡No pretenderás argumentar que es angelical!

-Simplicios: Desde luego no es diabólica, como intentáis apuntar vosotros, cari colleghi, hobbesianos. Cuando nuestros congéneres abandonen el estado de subyugación, y vuelvan al originario, se demostrará que no son lobos.

-Sagredi: Lo que enuncias me resulta, a su vez, Optimismo absoluto. La Historia universal no refrenda tu postura.

-Sagredi: ¡Porque es la Historia del avasallamiento, ni más ni menos!

-Salviato: En lo relativo a la religión, siempre me acompaña la noción de Durkheim acerca de la función de ésta como vínculo de unión, fuente de cohesión entre los miembros de una comunidad. Les hace identificarse como grupo, como entidad específica.

-Sagredi: Tema conocido ciertamente; así la religión judía se identifica con un pueblo, una etnia, de igual modo que ocurrió con la egipcia. Y hay muchos otros ejemplos.

-Simplicios: Esa capacidad para producir sentimiento de pertenencia se emplea en realidad para que los de arriba puedan exprimir con más comodidad a los de abajo: los sacerdotes, rabinos, curas están conchabados con los poderosos, y justifican el dominio de éstos sobre el pueblo llano. ¡Buen esquema para engañar!

-Sagredi: Caro contertale, replicas por tu parte defendiendo completamente la tesis de Durkheim.

-Salviato: No tanto como eso. Considero que hay otros factores, psicológicos, y casi metafísicos…

-Simplicios: ¿Metafísica? ¡No existe, más que en la imaginación calenturienta de teólogos y filósofos puros!

-Salviato: Por eludir controversia le cambio el nombre si así lo deseas, para designar un área honda de nuestra psique, no accesible a las observaciones empíricas.

-Sagredi: Ilústranos, prego!

-Salviato: El punto de vista por el cual la fuente de la religión está en las ensoñaciones…

-Sagredi: Nietzscheano sin duda.

-Salviato: En ellas se nos aparecerían los dioses, comunicándose con lo mortales, ofreciendo profecías a menudo.

-Sagredi: Una solución típica, de sentido común.

-Simplicios: ¡Una simpleza total!

-Salviato: Igualmente podría ser que la creencia universal en el ultramundo (así lo aseguran los antropólogos y etnólogos) el hecho de poseer consciencia. De tener la percepción de que somos un Yo, en medio de la corriente de percepciones.

-Sagredi: Supongo que un Yo transcendental…, siempre acudimos a tu amigo Kant en ayuda.

-Salviato: Pues sí; esa Unidad de la apercepción, el Yo que acompaña siempre todas las impresiones empíricas. Y además permite comprenderlas, agruparlas, a través de las doce categorías; uno de esos tercetos (relacionado con la causalidad) opino que podría ser equivalente a los tres axiomas de Newton para su mecánica. Cuando me pongo el traje…

-Simplicios: ¡De poli malo!

-Salviato [carcajada sonora, cómplice]: … De pedagogo, de expositor de ideas ¡de Otro!, suelo imaginarme que esa Unidad máxima es el paradigma para producir otras doce unidades, más “pequeñitas”, ¡je, je! De ese modo esa abrumadora multiplicidad de impresiones sensoriales se canaliza en grupos accesibles a nuestro entendimiento: eso es el conocimiento para el autor alemán.

Sagredi: Pura esencia del kantismo, enormemente difícil de entender.

-Salviato: Os reitero que esto del “Yo pienso en general”, como causa de la facultad de entender (a través de los conceptos puros), es lo que más me interesa del Regiomontano prusiano. No sé si lo entiendo de verdad, si es demasiado profundo, o si es una confusión lingüística.

-Simplicios: Lo último sin duda.

-Salviato: Desde ese Yo “absoluto” en nuestra mente quizás sea la raíz de la creencia de otro, en el universo: ahí está Dios.

-Sagredi: Caro collega, esto tiene trazas de espiritualidad oriental, i. e. la fusión entre Atman y Brahman.

-Salviato: No se me escapa, ni se me ha escapado nunca, desde que empecé (hace muchos eones) a darle vueltas a este Yo.

-Simplicios: ¿No me digas que te apoyas en el misticismo?

-Salviato: No, de ninguna manera; y respecto al hombre de montaña del Rey, seguro que tampoco. Herr Kant, estoy seguro, era tan poco adherente al misticismo como Galileo o Newton.

-Sagredi. ¿A pesar de Swedenborg?

-Salviato: A pesar de él. Sólo hay que repasar su refutación de las tres demostraciones de la existencia de Dios, y su visión de la religión.

-Sagredi: Esa Apercepción que todo hombre posee acerca de la existencia de su Yo…

-Salviato: Que no es el cartesiano, dejémoslo patente.

-Sagredi: Podría extrapolarse perfectamente desde su cuerpo al del cosmos; habría pues un Alma del Mundo, que para el común de los mortales es Dios.

-Salviato: ¡Me has leído la mente! De modo que la existencia del alma, en lo que han creído todas las sociedades hasta la nuestra, nos empuja a aceptar que existe la inmortalidad, y junto a ella Dios, que la otorga.

-Sagredi: Argumentación plausible para las religiones.

-Salviato: ¿Más que el rol de la cohesión entre los individuos del grupo?

-Sagredi: ¡Hum! Son dos explicaciones dispares, pero no excluyentes.

-Salviato: Yo me quedo con psicológica, prefiriéndola a la sociológica.

-Sagredi: Yo estoy contigo.

-Simplicios: Y yo no estoy con ninguno de los dos, porque estáis sumidos en una honda ignorancia, un pozo de total desconocimiento. Debéis leer a Marx para salir de él.

-Salviato: De la connaturalidad del modelo mítico de pensamiento, si es tal…

-Simplicios: Lo rebato del todo, es caso de libro de ideología como falsa conciencia.

-Salviato: … Derivamos que el total laicismo, agnosticismo, incluso ateísmo proyecta al hombre a un estado de “pérdida”, de estar Solo en el universo, sin referentes…

-Sagredi: Sin objetivos.

-Salviato: … Sin el premio de la bienaventuranza en la otra vida.

-Simplicios: Con esa martingala han engañado los sacerdotes, rabino, ulemas, curas, brahmanes etc. a los trabajadores durante milenios. ¡A otro perro con ese hueso!

-Salviato: Yo sí encuentro cierta falta de norte en los ciudadanos occidentales contemporáneos, encubierta por el manto de la prosperidad.

-Sagredi: Toda esa gran cantidad de bienes materiales, de productos (asequibles) del Mercado ofrecen un agradable paso del tiempo.

-Salviato: Pues sí, aparte del evemerismo en el mundo clásico grecorromano, no se ha dado nunca tal vivir de espaldas a la transcendencia.

-Sagredi: Una vida muelle.

-Simplicios: Falsamente tal; luego vendrá Paco con la rebaja, que será el llanto y crujir de dientes de los plutócratas ante la irresistible acometida del bolchevismo.

-Sagredi: O maoísmo, o jemeres rojos.

-Salviato: Con todo reitero que encuentro inviable la vuelta de la cosmovisión mítica, debido al enorme prestigio (capacidad explicativa & predictiva) de la ciencia.

-Sagredi: ¿Juzgas que casi casi esta última ha refutado (falsado) a aquella primera?

-Salviato: Pues casi sí.

-Sagredi: A pesar del criterio de demarcación.

-Salviato: A pesar de ello, sí.

 

Jornada III

-Simplicios: Come state?

-Sagredi; Tutto a posto.

-Salviato: Bentornati!

-Sagredi: Pensando en nuestro último encuentro…, no pocos temen que si desaparece la religión, lo hará con ella la moral, al faltar el premio (vida eterna) a las buenas acciones.

-Salviato: Y el castigo no lo olvides. Si no hubiera policías, jueces, y sobre todo cárceles me parece que las calles estarían llenas de lobos hobbesianos.

-Sagredi: Negra perspectiva desde luego.

-Simplicios: En la sociedad sin clases, la del futuro, los individuos se comportarán buscando el bien de la colectividad.

-Sagredi: Del prójimo vamos. Todo ello muy altruista, generoso, consideración a los demás etc. Pero a la vez se me presenta poco realista, incluso utópico, visto lo visto: es algo difuso, lejano…, los otros ciudadanos (o súbditos), millones y millones a quienes ni siquiera conoces.

-Salviato: La experiencia nos cuenta que los humanos se preocupan por ellos y por sus hijos, ¡nada más!

 -Sagredi: Ecco!

-Salviato: Los teóricos de la economía machacan con la especie de que si no hay acicates (pasta) la basca no curra con mucho empeño.

-Simplicios: Ésos son “científicos” sociales capitalistas, esto es, que únicamente defienden los intereses de la clase dominante.

-Sagredi: Se suma que el Capitalismo consiste en el egoísmo, buscar beneficios para el Yo.

-Salviato: Pero no olvidemos que ese Yo incluye a su descendencia.

-Sagredi: ¡Reaparece el gen egoísta, Dawkins!

-Salviato: Giusto. Los paisanos aspiran a la multiplicación de aquello seres que transportan sus genes. Para alimentarles se implican en negocios & empresas en el Mercado…

-Simplicios: Ésos son los burgueses…

-Salviato: En este momento me refiero a ellos por supuesto, y a la Mano Invisible.

-Simplicios: Que es sólo la versión, ¡errada!, de Adam Smith sobre el mundo de la economía.

-Salviato: En ello estamos desde luego. Los empresarios son egoístas, y sólo buscan beneficios, no actúan por amor al prójimo desde luego.

-Sagredi: Siempre se argumenta que la libre empresa es opuesta al cristianismo.

-Salviato: Y las disciplinas empírico-formales también lo son.

-Simplicios: La ciencia, auténtica, lo es sin duda, como enemiga de la falsedad y la superchería.

-Salviato: Pero como hemos comentado numerosas veces los dueños de compañías deben ofrecer buenos mercancías a sus clientes, y en el tiempo convenido. Ello les obliga a cumplir sus promesas.

-Sagredi: Lo cual es uno de las fundamentales reglas de la ética, de cualquiera de ellas. Sé, sabía de antemano hacia dónde te encaminabas.

-Simplicios: Lo hemos tratado en otras Giornate en efecto.

-Salviato: En suma, el capitalismo, incluso el salvaje, implica un comportamiento moral: ser fiel a la palabra dada, que incluye fabricar bienes de buena calidad.

-Sagredi: Y distribuirlos en los plazos convenidos. Existe pues un compromiso con lo correcto.

-Salviato: Con el honor incluso del industrial…

-Simplicios: ¿Cóoomo! ¡De un saqueador!

-Salviato: Si el emprendedor, es un chapucero, defraudador, incumplidor… ¡se arruinará!  Ahí está la exigencia ética.

-Sagredi: Caro amico, me está costando digerir tu línea de razonamiento, ¡y eso que tengo un estómago a prueba de bombas! Los animales racionales carentes de fe religiosa podrían inclinarse irremediablemente al “pecado”; pero en el sistema de empresa libre si eres un indecente ¡vas a la quiebra! ¡Cielos!, menudo camino has trazado.

-Salviato: Yo mismo admito que es un tanto retorcido; los patronos buscan ganar dinero, pero para ello no pueden ser deshonestos, para no destruir sus compañías. Suena casi a paradoja.

-Sagredi: Bueno, de hecho la Mano Invisible lo es casi también.

-Salviato: Si lo miramos más de cerca todo esto…, si los paisanos mienten, roban y agreden constantemente, ¡no habría sociedad! Ésta es parte de nuestra esencia, tenemos que vivir en ella, lo cual exige una serie de normas.

-Sagredi: Y de sacrificios; me viene rápidamente a la mente la contención de la libido.

-Salviato: Bien traído. La existencia en comunidad impide el pansexualismo, un ambiente dionisíaco y similares.

-Sagredi: Davvero.

-Salviato: En fin, que la conducta adecuada es necesaria en la existencia de los humanos.

-Sagredi: Los sofistas afirmaban que se puede mentir…, ¡mientras nadie te descubra!

-Salviato: ¡Ahí está! Mientras nadie lo sepa. Muchas veces he pensado que no lo enunciaban con toda seriedad; simplemente pretendían apuntalar su relativismo moral.

-Simplicios: ¡Y gnoseológico!

-Salviato: Así que “compensa” ser íntegro, si no queremos vivir en la selva lupina. Moral procede de “mores”, lo que se acostumbra, y ello exige respeto a los demás.

-Sagredi: Se infiere que las reglas de conducta no han de ser tan rigurosas como la ley moral autónoma, pero conllevan mantener la convivencia.

-Salviato: Y ello surge espontáneamente de nuestra vida en común, esto es, no es preciso que Yaveh nos determine, a través de Los Diez Movimientos, qué es bueno y qué no lo es…

-Sagredi: Lo sabemos por medio de nuestra conciencia.

-Salviato: Te acercas por tanto el pensador de Montaña del Rey.

-Sagredi: No lo niego.

-Simplicios: Vuestras conclusiones son equivocadas del todo, porque vuestros presupuestos son falsos. Esta sociedad que describís está corrupta, ¡desde el principio! Ergo, no hay que seguir sus preceptos, sino tirarlos por la borda, y con ello construir otra colectividad, por medio de la Revolución.

-Salviato: Si lo miramos bien…

-Simplicios: ¡Con lupa marxista!

-Salviato: Con lupa epistémica sin más. Nos percatamos de que la honestidad es positiva, necesaria, para la sociabilidad. De manera que tales personas mejoran la calidad de vida…

-Sagredi: Y la seguridad.

-Salviato: Los probos tendrán buena reputación, porque puedes fiarte de su palabra…

-Simplicios: Y de sus actos.

-Salviato: Serían pilares de la sociedad, elogiados…

-Sagredi: Y premiados, económicamente.

-Simplicios: ¡Siempre la pasta!

-Sagredi: ¿Y por qué no? Es tu tipo de refuerzo positivo entendible, y eficaz.

-Salviato: Y universal. El tema es que el comportamiento moral es aplaudido, y además puesto como ejemplo a los niños y adolescentes. ¡Compensa!

-Sagredi: Lo que argumentas es sencillo, pero contundente; ¡es que es de sentido común!

-Salviato: Me arriesgo a conjeturar más lejos…

-Simplicios: Con tu colega Darwin, seguro.

-Salviato [sonríe bonachonamente]: ¡Tantas Giornate, tanto conocimiento mutuo!, ¡je, je! Es plausible que la selección natural…

-Sagredi: ¿No sería la artificial?

-Salviato: Es que aquí es arduo poner la frontera; pero mantengo lo de la natural, i. e. “escoger” (la Naturaleza) mutaciones que potencian el altruismo. Ello mejora las posibilidades de los grupos homínidos para la supervivencia…

-Sagredi: ¡Y la de las personas en ellos!

-Salviato: Davvero.

-Simplicios: Retorno al gen egoísta y Dawkins.

-Salviato: ¿Por qué no?

-Sagredi: Caro collega, mi impresión es que nuestra tertulia conlleva malas noticias para tu admirado Regiomontano prusiano.

-Simplicios: ¡Aclaración!

-Sagredi: Para sostener una deontología rigurosa no precisaríamos del imperativo categórico, sino sencillamente de la sociabilidad de nuestra especie, ¡que demanda principios morales!

-Salviato: Buen razonamiento, aunque no juzgo que ambos fundamentos para la decencia sean excluyentes. Pero sí, hemos de ser buenos chicos si queremos que nuestras comunidades perduren.

-Sagredi: ¡Y que nosotros perduremos!

-Salviato: Por ello he lanzado mi hipótesis de una selección natural hacia genes “honrados”.

-Sagredi: No es descabellada esa inclusión del darwinismo.

-Salviato: Confieso que lo incluyo hasta en la sopa.

-Sagredi: Una sopa muy sabrosa, hay que admitirlo.

-Salviato: Lo admito, a partir de esto lo de la probidad tiene un aire muy “natural”, a partir del hecho de que somos “artificiales”, i. e. techne y nomos; para sobrevivir necesitamos tener en consideración al Otro. El pensador de Montaña del Rey no contradice esto, con abstrusos argumentos metafísicos, sólo lo sintetiza: nunca tomes (uses) la persona humana sólo como medio, sino siempre también como fin. Porque has de convivir (y sobrevivir) con otros humanos; si abusas de Ellos, ambos pereceréis.

-Sagredi:  Expuesto así, lo encuentro sencillo, como la lex parsimoniae de Ockham.

-Salviato: No vas descaminado, porque la todo el entramado quizás resulte más económico (en medios explicativos) de lo presentado hasta ahora.

-Sagredi: De nuevo, ¡aclaración per favore!

 -Simplicios: La teoría marxista es sencilla, ahorrativa en nociones, ¡y cierta!

-Salviato: Primeramente nos encontramos con la moral (mores) como plasmación de las conductas adecuadas para la convivencia; aquí entre el darwinismo, que añade (con plausibilidad) una presión selectiva…

-Sagredi: ¿Natural, artificial? Mezcladas o indistintas, como hemos mencionado, porque somos por naturaleza sociales, ¡sin contradicción!

-Salviato: Los sapientes más éticos son escogidos por la Naturaleza, y por la Colectividad, porque son benéficos para el mantenimiento de esta última. La ley moral autónoma es simplemente una enunciación filosófica de la necesidad de rectitud. Está clarísimo (para algunos de nosotros al menos) que detrás subyace la supervivencia de cada individuo, y en última instancia el gen egoísta.

-Sagredi: Capto perfectamente la economía de descripciones.

-Salviato: Otra forma de enunciarlo es la religión como raíz primordial para la cohesión en la Comunidad; de nuevo ésta perdura mejor así. Y no me paro aquí. Un debate político persistente es la elección entre libertad o seguridad…

-Simplicios: Asimismo económico, porque el capitalismo consiste en libertad para las empresas, pero ello genera desigualdades e inseguridad para los asalariados.

-Salviato: Giusto! Muy buen anexo acabas de realizar, caro contertale. El sistema de Mercado es radicalmente egoísta, sólo busca las ganancias, como asevera el propio Adam Smith. Pero éste asimismo expuso la tesis de La Mano Invisible, según la cual todos salimos beneficiados, y aumenta la prosperidad.

-Sagredi: Pues sí, aquí asoma de nuevo Dawkins.

-Salviato: Certo! Ese no-altruismo busca libertad, para el comercio; pero al final toda colectividad logra unas mejores condiciones económicas. Recuperando la lex parsimoniae, como prometí…, el objetivo último resultaría ser la supervivencia…

-Sagredi: De la sociedad.

-Salviato: Davvero. E igualmente de cada persona, y los genes no-generosos de ésta. Todo tiene aire muy materialista: la persistencia de la comunidad, pero conllevando ello la de cada uno de nosotros…

-Sagredi: ¡Y nuestro ADN! Desde luego has ejecutado una operación típica de principio de simplicidad.

-Salviato: Supervivencia, ¡he aquí la clave! Sí, no estamos en áreas de espiritualidad; así la máxima moral kantiana, de tan elevado nivel axiológico, sería sólo una enunciación elegante/filosófica de la Esencia de Todo lo humano: perdurar en la existencia. Para ello somos adecuados libres empresarios, contamos con un credo mítico que nos identifica y fusiona, construimos edificios abstractos de ética, la Selección potencia la instauración de buenas costumbres etc. etc.

-Sagredi: ¡Cielos! En efecto suena a materialismo puro y duro, como el marxismo. ¡Todo es Materia!

-Salviato: ¡Todo es supervivencia! De los genes egoístas, que para multiplicarse requieren de los animales racionales (sus portadores), de los grupos en que éstos se juntan, del Mercado en que éstos logran más pastat.

-Sagredi: Esto no tiene nada de espiritualidad, de filosofía pura, de ética formal. ¡Todo es perdurar!

-Simplicios: El materialismo es la Verdad, como demostró El Treviriano.

-Salviato: Sin embargo Fukuyama (a quien admiro) anunció en su Fin de la Historia, la victoria de Hegel sobre Marx.

-Sagredi: Tu explicación ockhamiana me suena a rechazo de tal triunfo.

-Salviato: ¡Despacio forastero! No, no es tal, si lo estudias a fondo. Para empezar mi versión “económica” es muy muy distinta al materialismo histórico, y al dialéctico.

-Simplicios: Caro amico, es bien sabido por estos tus contertulios que rechazas el comunismo, ¡un gran error!

-Salviato: Para empezar, ¡y casi ultimar!, no apruebo en absoluto esos reduccionismos inflexibles. Eso de que Todo es Materia, y el espíritu un simple epifenómeno. Según tal línea los genes (¡interesados como ellos solos!) han ideado el plan de utilizar (en el sentido más anti-kantiano) a sus acarreadores, i. e. nosotros, para multiplicarse a tutiplén.

-Sagredi: Pero nuestros genes no deciden nada, ¡no tienen córtex!

-Salviato: Corretto! Eso lo poseemos nosotros…

-Simplicios: ¿Los que tenemos alma?, ¡venga ya!

-Salviato: Quienes detentamos un Yo, ¡quienes somo un Yo!

-Sagredi: ¿Transcendental o empírico?

-Salviato: Francamente, para mi posición, me da lo mismo. Somos entes con consciencia, con un hondo sentido de la unidad & mismidad de nuestra sustancia; nosotros reflexionamos, decidimos, dudamos, nos asustamos, estamos jubilosos, caemos en depresión, la j…

-Sagredi: ¡No digas palabrotas!

-Salviato: ¡No las he proferido!, sólo j… [una nueva sonrisa meliflua ante el asunto]. Nuestra sesera, nuestro espíritu ¡por qué no?, no es sencillamente (Ockham) Materia, en uno de sus avatares. Es algo bien real, sustancial, y no simplemente res extensa.

-Sagredi: Sin duda ello implicaría mucha “economía” (de Navaja).

-Salviato: El código genético no planifica nada y nuestra sustancia gris sí. Si es más que probable que las creencias pertenecientes al modelo mítico generan cohesión, son los individuos quienes las aceptan; son ellos quienes las construyen en verdad, y las predican. Si el egoísmo capitalista genera buenos rendimientos, son los ciudadanos quienes rigen sus comportamientos (en el Mercado) por él. Siempre es una persona humana, un Yo quien cree algo, se siente identificado con el grupo, aspira a aprovechamiento en el Mercado, quiere multiplicarse (bueno, en esto hay a menudo más impulso que argumentación, ¡je, je!), escoge una acción decente (¡o indecente!).

-Simplicios: Pero, ¿dónde demonios se encuentra el alma en el ser humano? O mejor, ¿en que área del córtex se ubica la consciencia? No lo han encontrado.

-Salviato: Y posiblemente no lo hallen nunca, ya que se sospecha que se halla distribuida por todo él.

-Simplicios: Si no se ubica en un lugar preciso, ¡no existe!

-Salviato: Tal es para la sustancia extensa.

-Simplicios: ¡No me vengas con metafísicas!, ¡incluso anticuadas!

-Salviato: Era sólo un ejemplo; que no puedes situarlo espacialmente no significa no sea. Tampoco el pensamiento en general puedes ubicarlo, pero por ahí anda.

-Simplicios: ¡Vaguedades! Sólo hay Materia.

-Salviato: En el mundo humano/social lo que causa, mueve, es siempre una voluntad, la de alguien, un individuo.

-Sagredi: Así de sencillo, ¡y de contundente!

-Simplicios: No quiero marear más la perdiz, porque ésta puede acabar muy mal, pero permitidme que insista/resuma/refute. Caro amico, capto absolutamente que tu conclusión es evolutiva, esto es, las máximas éticas han sido seleccionadas naturalmente (y por expansión comunitariamente) para la perseveración en la Tierra de las colectividades humanas, y de los miembros de éstas. No hay aquí nada de abstracto, etéreo… inmaterial. Nada que no pueda defender un comunista.

-Salviato: Con perdón, y disculpas para nuestra infortunada perdiz, quiero a mi extractar y rebatir. Yo mismo he sugerido una más que probable presión darwinista hacia comportamientos íntegros; pero ello no contradice una intelección bien presente de lo que es Justo, y un deseo por regirse por ello en las acciones. Un anhelo, me atrevo con un paralelismo un tanto arriesgado, tan real/firme/potente como el sexual. Éste se encuentra claramente impuesto por la selección natural, pero no lo describimos como “sólo” materia; lo mismo podemos aplicar al “instinto” ético. El que no sea palpable, no se extienda en el espacio (aunque desde luego sí en el tiempo), no implica que no exista, o que se reduzca meramente a sustancia extensa.

-Sagredi: “Meramente”, ¡hum! [gesto de honda reflexión, postura física de Pensador de Rodin].

-Salviato: Sí, eso es lo nuclear. Rechazo que la libido sea sencillamente un accesorio de la Materia, ¡con lo poderoso que llega a ser en nuestras decisiones! Lo mismo afirmo respecto a la “propensión” hacia el Bien.

-Simplicios: Caro collega, encuentras sustancias metafísicas donde no las hay.

-Salviato: Sólo hablo de realidades, no materiales…

-Simplicios: Lo no corpóreo no existe.

-Sagredi: Caro contertale, tiran más dos tetas que dos carretas. Nadie negará que las pulsiones sexuales están-ahí (Dasein), con brío: el vigoroso apetito masculino por una contundente delantera (no contra Ricardo Zamora) y una rotunda parte trasera (no de un edificio).

-Salviato: Principios prácticos, máximas, reglas, ley autónoma, imperativos…, todo ello es igual de decisivo para elegir una conducta u otra.

-Sagredi: No para todos los paisanos, ¡no seamos ingenuos!, o excesivamente rousseaunianos.

-Salviato: ¡Concedido! Desde luego tampoco el “entusiasmo” erótico, el apasionamiento para el ayuntamiento no-municipal, es de la misma magnitud en los de nuestra especie.

-Sagredi: Acertada puntualización.

-Salviato: No pocos analistas han conjeturado que el imperativo categórico (y quizás otras teorías éticas) no es más que nuestra forma de ser, nuestra constitución humana.

-Sagredi: Sería la de algunos, teniendo en cuenta la cantidad de hijos de p… que pululan por ahí.

-Salviato: De nuevo adecuado anexo. Con todo podría perfectamente ser universal, innato (en la conciencia), pero muchos tipos deciden saltarse el Deber con muy mala entraña, ¡a pesar de que saben cuál es!

-Sagredi: Las teorías, visiones, interpretaciones, perspectivas, disputas sobre lo Bueno son un número ingente, durante enorme cantidad de años. Sin embargo en nuestra Giornata di oggi todo el debate tiene pinta de haberse simplificado: ¡el conocimiento de la conducta buena es natural al Homo Sapiens! ¡Vaya por Dios!

-Simplicios: ¡Por Dios no va nada!, porque no lo hay, ni tampoco meigas.

-Sagredi: ¡Vaya por la naturaleza entonces!

 

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