LO DIVINO: VÍAS, PRUEBAS, REFUTACIONES… DUDAS
- gonzalojesuscasano
- 13 ene
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Actualizado: hace 6 días
EDUCACIÓN, POLÍTICA, CIENCIA Y OTRAS CONTINGENCIAS
Diálogo Galileogaditano. Jornada I
Escena: Astillero de Cádiz; personajes, Sagredi, periodista independiente; Salviato, autor; Simplicios, miembro de un partido marxista.
-Simplicios: Come state?
-Salviato: Eccelente.
-Sagredi: Tutto a posto.
-Simplicios: ¿Qué programa tenemos para esta Giornata?
-Sagredi: Seguro que algo intelectualmente sabroso.
-Salviato: Antonio Muñoz Molina…
-Sagredi: Gran prosista.
-Salviato: … Escribió hace unos años en un artículo que la scuola spagnola se encontraba bajo la tiranía de psicopedgagogos y comisarios políticos.
-Sagredi: Madonna mia! Afirmación muy destemplada de D. Antonio, que no le pega nada.
-Simplicios: Por mi parte no tengo nada que objetar. ¡Bueno sí! La tiranía reside verdaderamente en una istruzione de valores burgueses, donde se fomenta el egoísmo connatural al capitalismo, y se ignora la lucha del proletariado.
-Salviato: Certamente es un juicio brutal contra el sistema educativo en Celtiberia.
-Sagredi: Y sospecho que Muñoz Molina tiene como blanco el modelo educativo del PSOE, donde se puede obtener el título con una asignatura suspensa.
-Salviato: Y por las informaciones que me llegan, bajo cuerda incluso con más, por presiones de inspectores y padres de alumnos.
-Simplicios: En fin, nada de esto me sorprende en una sociedad explotadora, que sólo busca el beneficio material, empezando ya por la educación.
-Salviato: El principio que casi seguro late detrás de p. ej. la Ley Celaá es apoyar a aquellos alumnos que por carencias socio-económicas no han podido centrarse tanto en los estudios como aquellos de familias adineradas.
-Simplicios: Bene! En ese postulado sí detecto unas gotas de justicia social, y de atención a las diferencias de clase, que determinan el rendimiento de los chavales. La única, auténtica, verdadera, provechosa, eficiente educación es la proporcionada por el marxismo-leninismo´
-Sagredi: Pues lo que es a mí esto de la Ley Celaá et alii me da un aire al Igualitarismo Absoluto No-Alemán.
-Salviato: A mí lo mismo.
--Simplicios: El clasismo, elitismo deben ser erradicados absolutamente de la Escuela, e igualmente de la sociedad, ¡y de la vida!
-Sagredi: Parece claro que este modelo “igualitarista” quiere compensar las desventajas económicas & culturales de los alumnos de clases menos pudientes.
-Simplicios: Ello es lo correcto.
-Salviato: En fin, una cosmovisión que el mérito, la excelencia.
-Simplicios: Ningún hombre es más que otro.
-Sagredi: Pues sí, Igualitarismo No-alemán.
-Simplicios: Más bien verdad indiscutible, comunista.
-Salviato: El cargo se sustenta sobre la pedagogía (y psicología) como la ciencia determinante en el programa educativo. Ella es quien decide en última instancia qué estudiantes han superado las asignaturas, según criterios propios.
-Sagredi: Un rango altísimo, y una responsabilidad enorme sin duda.
-Salviato. Davvero. En conversaciones aquí, allá y acullá, con diferentes individuos, he desentrañado la existencia de cierta perspectiva sobre la (psico)pedagogía.
-Sagredi: Avanti!
-Salviato: Para este sistema “igualitarista” de la formación la pedagogía: *Es la reina de las ciencias, la que se sitúa en la cima del saber, y a la cual todas las demás deben pleitesía.
-Sagredi: Así pues ocupa el antiguo puesto de la Teología.
-Salviato: Esatto.
-Salviato: *Tan elevado status se debe no al alto grado de corroboración empírica de la pedagogía…
-Sagredi: Sus enunciados (¨teoremas¨) no han sido confirmados de ningún modo por las observaciones.
-Salviato: Ni lo serán, puesto que no son falsables…
-Simplicios: ¿Entonces?
-Salviato: La entronización de la pedagogía (como antes de la teología) como saber supremo no proviene de su poder explicativo & predictivo, sino del Poder…
-Sagredi: Político…
-Salviato: È chiaro! De manera que en última instancia la verdad ¨científica” depende de lo que decidan los gobiernos, no del ajuste de las leyes de la disciplina con la Naturaleza.
-Sagredi: Pero los paisanos reclamarán, arguyendo que tal disciplina no está en absoluto “verificada”.
-Salviato: Aquí interviene de nuevo el Poder. Si alguien rechazaba cierto dogma teológico, intervenía la Inquisición, o tribunal similar: te aguardaba el desprestigio, la ruina económica, la tortura o la hoguera.
-Simplicios: Contundente, efectivo sistema para fijar qué lo cierto, qué es el saber.
-Sagredi: Pero hoy no quemamos a los herejes.
-Salviato: Pero si hay presiones para domeñar a quienes se oponen a la supremacía de la (psico)pedagogía.
-Sagredi: Metaphysica ancilla theologiae.
-Salviato: Ahora es pedagogiae.
-Simplicios. ¿Y ancilla?
-Salviato: Todo el conjunto de asignaturas de la enseñanza: Educatio ancilla pedagogiae. Evidentemente el objetivo del Poder es aprobar al máximo número de churumbeles, contentar así a lo papás, y que estos sigan votando a ese Poder. Lo hemos comentado muchas veces.
-Sagredi: ¡Menuda visión de la educación spagnola! ¿Y aseveras que no es la tuya propia?
-Salviato: Lo confirmo. Como es habitual en mí, me hallo en medio de hipótesis, aunque favorezco con mucho una de ellas.
-Simplicios: ¿No será por ventura la visión de nuestro caro collega Il Pisano?
-Salviato: No. Al menos que yo sepa específicamente.
-Sagredi: Pero posiblemente es muy cercana al modo de pensar de nuestro querido Galileo Galilei.
-Simplicios: Quien debería andarse con ojo por sus escritos acerca del copernicanismo. Porque en su caso el Juicio (decisivo, final) lo emite no la pedagogía, sino la teología.
-Salviato: Y el apoyo empírico, las observaciones astronómicas no lo decidirán…
-Sagredi: Sino el dictamen de los teólogos.
-Salviato: ¿Cómo se decide que es verdadero?
-Sagredi: Para nuestro caro amico Galileo la correspondencia entre las proposiciones y los datos observacionales.
-Salviato: Pero no siempre ha sido (es) así. En la Historia universal lo cierto ha sido establecido mil veces por la Fuerza: del gobierno, y de su ejército. Estos dos te “dicen” que es lo real. Y si no lo aceptas, ¡al potro!
-Sagredi: ¡Qué visión histórica tan deprimente, hobbesiana!
-Simplicios. Pero no equivocada. Los gobiernos, de las clases opresoras, han decidido que es Verdad…
-Sagredi: De manera que ésta es convencional, nómos.
-Salviato: Los sofistas no están solos en esto.
-Sagredi: Pues a mí me esta conclusión me resulta deprimente.
-Salviato: Nuestro Galileo, al reivindicar que la Verdad es demostrable, formal y empíricamente, está intentando cambiarlo.
-Sagredi. Confiemos en que tenga éxito, frente al saber supremo al que se opone: theologia.
-Simplicios: La suya, si lo logra, será una victoria transitoria, hacia la Verdad del Socialismo. Con éste terminará la Historia Universal.
-Sagredi: Francis Fukuyama estaría de acuerdo.
-Simplicios: [tuerce la faz, en indudable gesto de fastidio, pero no emite sonido alguno].
Jornada II
-Simplicios: Cari amici!
-Sagredi: Ciao!
-Salviato: Benvenuti!
-Sagredi: Tengo ganas de continuar con el asunto de la educación, y sus consecuencias políticas, que no son pocas.
-Simplicios: Y sociales, y económicas.
-Sagredi: Vero.
-Salviato: Montesquieu ante todo en la enseñanza.
--Simplicios: Come ha detto?
-Salviato: La Educación es el quinto Poder.
-Sagredi: Prego?
-Salviato: Pues sí, ésa es mi tesis para la Giorntata di oggi. Si la prensa es el cuarto poder, la scuola sería el quinto.
-Sagredi: Y en mi modesto parecer, le educación es un elemento con más fuerza que los medios de comunicación.
-Simplicios: Discutible, porque el capitalismo se mantiene y expande a partir de estos últimos, que le son imprescindibles.
-SagredI: Por otro lado la formazione marca el pensamiento de los ciudadanos desde una temprana edad, de modo que incluso influirá en qué tipo de periódicos compran.
-Salviato: En cualquier caso los colegios e institutos tienen un impacto monumental en la vida político-social-económica.
-Simplicios: Di certo.
-Salviato: Precisamente por ello reclamo con firmeza la separación de poderes respecto a la scuola.
-Sagredi: Sé por dónde va a discurrir tu discurso.
-Salviato: Como bien sabemos por la Historia, hay en ésta épocas en las que ante gobiernos con veleidades autoritarias los periódicos (y similares) son el único medio de libre expresión, de reclamar tolerancia para todas las ideologías.
-Simplicios: Concordo.
-Salviato: Lo mismo por consiguiente para los centros de enseñanza. Si el partido gobernante impone en ellos su ideario político, ¡estamos aviados!
-Simplicios: Ello ocurrió con Franco, que implantó el nacional-catolicismo.
-Sagredi: Certo. Y en fechas recientes se ha acusado al PSOE de imponer su doctrina de igualitarismo extremo.
-Simplicios: Y al PP & Vox se le acusará pronto de querer introyectar en Celtiberia el etnos del trabajo, la meritocracia, apología de la excelencia…
-Salviato: Propongo que nos centremos ahora en lo de la homogeneidad quasi-radical, tema que nos es familiar, por haberlo tratado en detalle.
-Simplicios: Vale.
-Salviato: Si un gobierno muy zurdo/progre insiste mucho en igualar “por abajo” a los estudiantes, tendremos una juventud poco preparada intelectualmente, y sobre todo científicamente.
-Sagredi: Lo cual automáticamente menos desarrollo económico, atraso respecto a naciones con más potencial I+D+i.
-Simplicios: No hemos tratado muchas veces.
-Salviato: Esa presión hacia los educadores, lo sabemos, para que no utilicen como criterio de evaluación sólo los estrictos conocimientos del alumno…, se realiza a través de los (pseudo)pedagogos.
-Sagredi: Mucho hemos hablado sobre ello. ¿Qué solución propones?
-Salviato: Políticos (y asociados/clientes), ¡manos fuera de la Formación! Quien sabe matemáticas de verdad, ¡y cómo impartirlas!, es el profe de esta asignatura; y no un pedagogo cuya otra especialidad puede ser de humanidades, y cuya “auctoritas” procede del partido gobernante.
-Sagredi: ¡Siempre el Poder!, ¡Mamma mia! ¿Qué es ciencia?, lo que determina el que manda. ¿Qué es el cálculo infinitesimal, y cómo enseñarlo?, lo que decida el grupo político imperante.
-Salviato: La réplica, dada por muchos enseñantes, es simple. El qué sabe de verdad de literatura, historia, física, música, dibujo…, es el profesor o maestro. ¡Déjenles hacer su trabajo, y aprobar o suspender según sus criterios!
-Simplicios: La hipótesis oculta de ello es que la educación puede ser neutra, absolutamente imparcial, aséptica.
-Salviato: ¿Qué ideología alienante puede existir detrás de la aritmética, la geometría, la química orgánica, la tabla periódica, las leyes de Newton, el electromagnetismo?
-Sagredi: Caro collega, eres muy consciente de que velozmente se te replicará que respecto a p. ej. la Historia ¡claro que hay perspectivas muy distintas en su impartición!; sin ir más lejos ahí tenemos II República & Guerra Civil, ¡uf!
-Salviato: Argumento repetido, y plausible.
-Sagredi: Lo mismo para qué es Arte, y la moral correcta, y la buena poesía, y una novela excelente etecé, etecé.
-Salviato: Te sigo.
-Simplicios: Y para echar más mordiente al debate, y más picante al guiso… También la física y la química responden a intereses industriales ¡y militares! de la sociedad burguesa. Ésta quiere expandirse, y perpetuarse, a través a menudo del avance tecnológico.
-Salviato: Aludes sin duda a la tesis de Boris Hessen.
-Simplicios: Corretto.
-Sagredi: Otro autor y punto de vista que nos es familiar; de hecho, a mucha gente: sólo tienes que pinchar su nombre y te dan consabido resumen de sus ideas en Internet.
-Salviato: No es preciso volver sobre él por tanto.
-Simplicios: Si ni siquiera la físico-matemática es objetiva, neutra, imparcial…
-Sagredi: ¡Según los comunistas!
-Simplicios: ¿Cómo van a serlo las humanidades?
-Sagredi: ¡Eterno tema de polémica!
-Simplicios: Por poner una situación específica, la enseñanza de la filosofía será completamente diferente teniendo en consideración el ideario del profesor.
-Salviato: Un ejemplo muy claro, y contundente. Una solución sería poner a un cristiano a explicar filosofía tomista, a un comunista el materialismo histórico, a un neopositivsta la filosofía de la ciencia, a un freudiano el psicoanálisis, a un hegeliano el idealismo alemán, a un estructuralista a Lacan, Barthes, Derrida, Foucault…
-Simplicios: Gesù Cristo! Ello sería impráctico, casi imposible de realizar de modo efectivo; casi utópico.
-Salviato: Lo admito. Pero sólo quería apuntar a un modo de enseñanza ecuánime. Por otro lado, con los medios habituales, sí soy optimista respecto a la posibilidad de la objetividad al enseñar filosofía: ahí están los textos, y se siguen.
-Simplicios: Pero cada enseñante leerá/entenderá algo diferente en esos libros, según su ideología-falsa conciencia…
-Sagredi: Según las gafas (epistemológicas) que se coloque.
-Simplicios: Y según ese sesgo, así lo transmitirá a los chavales.
-Salviato: Un punto de vista muy marxista, y muy de izquierda posmoderna.
-Simplicios: No es un punto de vista, ¡es la verdad!
-Salviato: Ergo, los gobiernos filo-marxistas deciden “intervenir” en la educación, para romper el sesgo “burgués” de los profesores. Pero con esa medida sustituyen éste por otro comunista: tampoco habría objetividad en las clases.
-Simplicios: Es que no se trata de sesgo materialista histórico, ¡sino de lo que es cierto!
-Sagredi: Los capitalistas aseverarán que sencillamente se ha sustituido una cosmovisión-falsa conciencia, por otra.
-Simplicios: Los de la clase dominante se equivocan, o mejor dicho, mienten como perros sarnosos, para conservar sus privilegios.
-Sagredi: Y así no acabamos nunca, en acusaciones recíprocas de falsedad. Callejón sin salida.
-Salviato: ¡Pues yo me propongo salir!
-Simplicios: ¡Cómo?
-Salviato: Aceptando una de esas ideologías, para la educación…, y para la economía, la política, la ética ¡y la vida!
-Sagredi: Que el pensamiento ilustrado, más ciencia experimental moderna, más ética formal, más democracia parlamentaria, más Montesquieu, más tolerancia, más librepensamiento, más economía social de mercado…
-Salviato: Esatto. Me conocéis muy bien.
-Sagredi: Es una apuesta fuerte, por un modelo concreto de enseñanza.
-Salviato: Y de ciencia, y de moral, y de economía política.
-Simplicios: Pero es un sistema inclinado completamente al conservadurismo, lo no-progresista.
-Salviato: Yo lo caracterizaría como escorado hacia la sociedad abierta: me vale del todo.
-Sagredi: Te conocemos, y sabemos por dónde vas.
-Simplicios: Así es. Pero te equivocas de medio a medio: es una teoría omniexplicativa absolutamente burguesa.
-Sagredi: Una apuesta decidida, y arriesgada, por un modelo de scuola, y de sociedad. Yo lo describiría como: zapatero a tus zapatos. El aritmético que explique la teoría de números, el geómetra a Euclides, el químico el ciclo del carbono, el zoólogo los elefantes, el escritor a Cervantes etc.
-Salviato: Giusto! Y que el político que quiere ganar los votos de los padres no se inmiscuya, a través de intermediarios-pedagogos (psicólogos, sociólogos), en la transmisión & evaluación de esas materias.
-Simplicios: Me sigue sonando utópico, o peor, equivocado. Otro ejemplo típico y tópico, al que recurrimos a menudo. Para una feminista extrema la mejor película es Jeanne Dielman; para un crítico conservador (planos pictóricos) es Ciudadano Kane. ¿Cómo resolvemos la polémica?, ¿Cómo enseñamos arte en las aulas?
-Sagredi: ¿Cada cual elige y ya está?
-Salviato: Hay criterios que cada profesor puede presentar para defender su juicio: para Jeanne Dielman el Séptimo como liberación de la opresión masculina; Ciudadano Kane como hecho pictórico/visual, y de movimiento & montaje. No se trata sólo de lo que me sale de las narices… Y estas radicales posturas diferentes casi no aparecen al instruir sobre electricidad, termodinámica, ondas & partículas, genética, fotosíntesis, mecánica newtoniana…
-Sagredi: Zapatero a tus zapatos, y que el político (y el pedagogo) le dejen trabajar en paz, que sabe de su oficio.
-Simplicios: Insisto en que estáis profundamente equivocados. La Scuola será auténtica educación cuando eche por la borda los valores capitalistas, y siga los dictados del marxismo: sólo entonces nuestros jóvenes aprenderán de verdad.
-Sagredi: La auténtica teoría omnicomprensiva.
.Simplicios: Vero. Aprenderán la ciencia única y cierta: el materialismo histórico, junto con el dialéctico.